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PASOS DE LUCES SOBRE EL AGUA

Una tarde, hace tres años, vio pasar muchas cosas por la ventana: la nieve, la lluvia, el viento, la sequía... y la soledad de estar prácticamente encerrado en un apartamento en una ciudad extraña, en un país lejano. Gustavo Llano estaba en Avignon (Francia), donde participó en la semana cultural colombiana y, de paso, tomó un curso de dirección escénica. De esas imágenes sólo una se le quedó grabada en la mente, la del agua. De esta experiencia personal nació Agua, la obra de danza teatro que este paisa de 27 años presenta en el Teatro La Candelaria de Bogotá hasta el domingo 18.

15 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Se trata de un homenaje a este elemento tan fundamental y simple dentro de la vida, comenta Gustavo Llano. A través de él se pueden ver el amor, la violencia, la muerte y la vida en un contexto diferente, en uno acuoso .

Este espectáculo que dura cerca de 50 minutos no es un discurso retórico sobre el medio ambiente, tan de moda en estos días. Es un trabajo interdisciplinario donde la plástica, la danza, el teatro, la música y la luz cobran vida propia para mostrar el concepto del agua. Esta nunca se ve en el escenario, se siente gracias al movimiento del cuerpo desnudo, al juego computarizado de las luces y a la frialdad de unas esculturas de vidrio y hierro que conforman la escenografía.

Agua está dividida en tres escenas. En la primera, bajo un baño de luces azules, el bailarín hace unos juegos de agua que dan paso a la segunda escena, en la que las esculturas de Carlos Ríos un triángulo, un círculo y un cuadrado permiten a Gustavo Llano realizar su coreografía. En esta danza, iluminada con tonos ámbar, el ser asexuado que representa Llano sale del agua y va más allá: hasta la Tierra donde vive sus violencias, conflictos, enfermedades, guerras... Prácticamente desilusionado regresa a su mundo acuoso a través de la danza de las cuatro estaciones guiada por luces rojas, blancas y violetas.

Gustavo Llano lleva cerca de 10 años trabajando en el campo de la danza y el teatro. Comenzó estudiando arte dramático en la Escuela Popular de Arte (EPA) donde participó en cinco montajes bajo la direccion de José Manuel Freydel, pero al mismo tiempo inició su preparación en danza en la Academia Estudio de Ballet de Silvia Rolts y luego con Jorge Holguín, con quien participó en el Concours International de Choregraphie en París con la coreografía La patasola. Hace dos años, la Compañía Gustavo Llano fue invitada a la semana cultural colombiana en Avignon (Francia), con su obra 24 horas en la vida de K. También ha participado en varios salones de artistas colombianos y en el salón Arturo Rabinovich.

Las coreografías de este paisa siempre surgen de esas cosas que ve a su alrededor, que sólo basta observar, tomarlas y traducirlas a un lenguaje que en mi caso es la danza teatro . Cada una de esas ideas queda consignada en su cuaderno de hojas blancas forrado en cuero azul que lo acompaña a todas partes. De ahí retomó Agua y ahí está apuntando los datos para Cinco imágenes cotidianas que está próximo a montar.