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POR QUÉ CAYERON DIRECTORES DE PRISIONES

En las últimas 72 horas el Ministerio de Justicia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) precipitaron el relevo de los directores de tres centros vitales en el panorama carcelario del país: Bellavista, Itagui y La Picota. Qué ocurrió? Para empezar, el pasado 3 de junio el director de la cárcel de Bellavista, Jaime Ospina Gutiérrez, permitió el ingreso a esa prisión de un equipo de fútbol que sirvió a dos reclusos del penal para fugarse disfrazados como jugadores.

14 de julio 1993 , 12:00 a.m.

La fuga fue posible indica la investigación del Instituto gracias a que el director de la prisión ordenó el ingreso del equipo de fútbol sin que se realizara la respectiva reseña dactiloscópica a los jugadores. Ahí se hizo el primer gol.

Y hubo una omisión adicional, que lo llevó al segundo gol. Cuando los jugadores ingresaron al presidio, la guardia se abstuvo de reseñarlos con los sellos obligatorios para todos los particulares que visitan cualquier centro carcelario del país.

Esas dos deficiencias permitieron que, al término del partido, los reclusos Fernando León Gómez Mazo y César Echavarría, sindicados de secuestro y señalados como miembros de las organizaciones de narcotráfico de Medellín, se fugaran al utilizar dos uniformes similares a los del equipo de fútbol.

Las indagaciones realizadas por la Inspección del Inpec revelaron, además, una excesiva permisividad frente a sindicados de delitos de narcotráfico, en particular permitiendo llamadas telefónicas consecutivas no autorizadas por el régimen panitenciario.

Hoy, con base en una solicitud del Ministerio de Justicia, la Procuraduría General de la Nación inicia una indagación preliminar contra Ospina.

Las autoridades lo investigan por tráfico de influencias, cobro de visitas conyugales, cobro de dineros para cambio de patio, amenazas a los convictos, prolongación ilegal de la privación de libertad y permisividad en el ingreso de estupefacientes. Un cargo más lo involucra por desacato. El ex funcionario se abstuvo de recibir a reclusos remitidos por la Fiscalía a ese centro carcelario.

Las fuentes dijeron que en contra de Ospina se encuentra en curso otra investigación por posibles irregularidades en la disposición de bienes y enseres asignados a Bellavista.

Respecto de este último punto, un pronunciamiento definitivo de la Procuraduría Segunda Delegada para la Vigilancia Administrativa debe producirse en las próximas semanas.

Haciendo el oso En lo que respecta al relevo de la directora de la cárcel de máxima seguridad de Itagui, Alba Lucía Tello, las investigaciones del Inpec indican que se incurrió en diversas violaciones del régimen penitenciario, en particular en el caso de Roberto Escobar Gaviria, Osito .

Las indagaciones en ese centro de reclusión, basadas en informaciones de inteligencia de la Policía, indican que Tello permitía al Osito visitas de personas no autorizadas y conversaciones telefónicas prohibidas por el régimen interno.

Por otro lado, de acuerdo con las informaciones en poder de los organismos de seguridad, los internos de la cárcel de máxima seguridad violaban el régimen de horarios establecido por el reglamento de ese centro carcelario.

Finalmente, otra razón que explica el relevo de Tello es que las deficiencias en el servicio de vigilancia y en el control de visitas culminaron con el ingreso de buscapersonas e inclusive de un moderno teléfono móvil que utilizaban los convictos del cartel de Medellín para efectuar llamadas al exterior.

Las investigaciones realizadas en la Penitenciaría Central de La Picota, entre tanto, han puesto en evidencia que el ex director de esa prisión, Alirio Contreras Camargo, era laxo frente a los internos de los pabellones de máxima seguridad y a los sindicados de delitos de narcotráfico. La realización de llamadas telefónicas frecuentes es la razón fundamental de su relevo.