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PROHIBIRÁN IMPORTAR POLLOS Y LECHE EN POLVO

El Gobierno prohibirá las importaciones de leche pulverizada y carne de pollo para evitar que la crisis agrícola se extienda al sector pecuario. La decisión, que se anunciará en pocos días, fue adoptada por el presidente César Gaviria y los ministros del área económica.

14 de julio 1993 , 12:00 a.m.

En el caso del pollo no regirán consideraciones de tipo sanitario sino económicas, para defender el sector avícola nacional, cuya buena producción se vería amenazada por esas importaciones.

Con el freno al ingreso de leche se busca evitar la quiebra de miles de productores que hoy, por sobreoferta y el incremento de las importaciones, han visto reducidos sus ingresos porque los procesadores les están pagando menos.

Por otro lado, el Consejo Gremial Nacional, que agrupa a organizaciones de industriales, exportadores, aseguradores, financieros, constructores y comerciantes, entre otros, expidió un comunicado en el que demanda del Gobierno voluntad política para rescatar el sector agropecuario de la crisis en que se encuentra.

Es la primera vez que el agro recibe este tipo de solidaridad por parte de otros sectores de la economía nacional.

El Gobierno prohibirá la importación de leche en polvo y carne de pollo para evitar que la crisis que soporta el agro se extienda al sector pecuario.

La decisión fue adoptada el lunes en un desayuno de trabajo del presidente César Gaviria con los ministros del área económica, donde se hizo un pormenorizado análisis de los problemas que enfrentan los lecheros y los avicultores.

La medida, que había sido solicitada en reiteradas ocasiones por voceros del sector, será anunciada en los próximos días.

Las importaciones de pollo ya habían sido prohibidas temporalmente para prevenir la entrada al país del virus de la enfermedad influenza aviar.

Pero ahora se trata de proteger esta área pecuaria que está atravesando por una buena época. Sus productores están buscando, debido a esto, que no se presente un desequilibrio que incline el fiel de la balanza hacia la sobreoferta, lo que causaría graves problemas, como el cierre de planteles avícolas.

El presidente Gaviria y los ministros de Agricultura, José Antonio Ocampo; de Desarrollo, Luis Alberto Moreno; de Hacienda, Rudolf Hommes, y de Comercio Exterior, Juan Manuel Santos, consideraron que las importaciones de carne de pollo, ligadas a la buena oferta, echarían a pique la avicultura nacional, un sector que ha sido pujante en los últimos años.

En el caso de la leche, se presenta este año una sobreoferta de la producción nacional a lo cual ha contribuido el buen clima, el incremento de las importaciones del producto pulverizado y los volúmenes que han entrado de contrabando.

Esta situación mantiene en vilo a los productores, que han visto reducir sus ingresos debido a que los procesadores les están pagando menos argumentando la sobreoferta.

Para los ganaderos, las importaciones han estado entre 4.000 y 5.000 toneladas este año y para los pasterizadores han sido de unas 40.000.

Inclusive, esta situación ha llevado a la violación del Acuerdo Nacional Lechero, firmado en 1990, cuando se pasó del control a la libertad de precios. Esa vez los industriales se comprometieron a pagar a los productores el 70 por ciento por cada litro del precio al consumidor.

Ante las quejas reiteradas de productores de las cuencas lecheras, que a lo largo del año no han recibido ese 70 por ciento, el Gobierno decidió cortar de raíz el problema antes de la quiebra de miles de pequeños y medianos productores, situación que, se consideró, inflamaría la crisis del agro.

El gremio de los lecheros ha dicho que por los menos 500.000 pequeños y medianos productores de Boyacá están al borde de la quiebra. El primero de mayo les pagaban 150 pesos la botella en finca, el primero de junio, 130, y hoy, 100.

Y en la Costa, donde están las cuencas lecheras más grandes del país, los productores andan en las mismas. Les pagan menos de lo pactado. (RECUADRO MAC)