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AMARGURA EN EL SECTOR PANELERO

Cuatrocientos trapiches de Boyacá están a punto de desaparecer como consecuencia de las exigencias ambientales y laborales que les impuso el Ministerio de Protección Social a instancias de la resolución 2546 del 6 agosto 2004.

30 de enero 2005 , 12:00 a.m.

Cuatrocientos trapiches de Boyacá están a punto de desaparecer como consecuencia de las exigencias ambientales y laborales que les impuso el Ministerio de Protección Social a instancias de la resolución 2546 del 6 agosto 2004.

Así lo pudo establecer EL TIEMPO en un recorrido realizado en al menos 5 municipios de la provincia de Ricaurte, en Boyacá.

La norma, aunque no ha empezado a aplicarse al pie a la letra, obliga a los propietarios de trapiches a implementar medidas como las de llevar estricto control en la emisión de desechos y residuos contaminantes, así como a disponer las acciones necesarias para la seguridad de los operarios.

De acuerdo con buena parte de los testimonios recogidos, la mayoría de trapiches no están en condiciones de asumir dichos lineamientos.

Fredy Fernando Fino, director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica (Umata) de Santana (Boyacá), dijo que si bien los paneleros son concientes de sus responsabilidades, las exigencias del Gobierno Nacional no son consecuentes con la crisis tanto de los productores como de las cañicultores, hoy afectados por la saturación de los cultivos.

A la circunstancia legal, se suma, según Fino, el abandono institucional a que están expuestos los paneleros pues, en su concepto, la Federación Colombiana de Panela (Fedepanela) en lugar de apoyar salidas viables que beneficien al gremio, "únicamente se preocupa por cobrar la cuota de fomento panelero pero no se está invirtiendo en la región".

Para el director ejecutivo de la Asociación de Municipios de Bajo Ricaurte (Asoricaurte), Miguel Angel Avila, las exigencias del Ministerio de Protección Social es la estocada final para las cerca de 30 mil familias que en el departamento de Boyacá subsisten de la producción de la panela.

Según el alcalde de Moniquirá, Gustavo Rodríguez Pardo, la agroindustria panelera se caracteriza por ser una gran generadora de empleo en la región, pues cada hectárea cultivada requiere 261 jornales y cada trapiche, con una capacidad de 100 kilogramos/panela/hora, genera 14 puestos de trabajo.

El mandatario sostiene que si se considera que en la Hoya del Río Suárez (que reúne a 5 municipios de Boyacá y a 7 de Santander) existen aproximadamente 45 mil hectáreas de caña y 1.200 trapiches; el empleo directo que se genera por año alcanza 5.400 mil jornales, lo que equivale a 22.400 empleos permanentes.

FOTO/José Miguel Palencia EL TIEMPO.

- Se calcula que la panela, en esa región de Boyacá y Santander, genera cerca de 22.400 empleos permanentes.

- Cada hectárea cultivada requiere 261 jornales. Cada trapiche, en promedio, genera 14 puestos de trabajo.

- Se estima que, solamente en Boyacá, 30 mil familias subsisten con el negocio de la panela.

- Los paneleros se quejan de que el Gobierno Nacional no es consecuente con la crisis por la que atraviesan los cañicultores.

- Los productores afirman que la cuota de fomento panelero no está siendo utilizada para lo fue creada.

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