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FIN DEL NEGOCIO PARA 13 HOGARES

Luego de ocho años de advertencias por parte de la CAR esta semana arrancó el primer operativo de cierre de curtiembres. De los 136 negocios de Villapinzón, 13 fueron cerrados definitivamente y 46 temporalmente.

29 de enero 2005 , 12:00 a.m.

Luego de ocho años de advertencias por parte de la CAR esta semana arrancó el primer operativo de cierre de curtiembres. De los 136 negocios de Villapinzón, 13 fueron cerrados definitivamente y 46 temporalmente.

Nadie en Villapinzón niega que las curtiembres del pueblo contaminan el río Bogotá, por el contrario, todos reconocen que precisamente a esa fuente de agua que nace en la laguna Chasquesita, de esa jurisdicción, le caen a diario residuos de carne de res, sulfuro, cal y cromo, entre otras sustancias tóxicas que se utilizan para pelar y curtir el cuero.

Además ninguno de los 136 curtidores de este municipio, que según la Asociación Nacional de Industriales (Andi) constituyen la quinta parte de la industria nacional, desconocen que han construido su patrimonio familiar a costa del río.

Sin embargo, ninguno de ellos estuvo de acuerdo con que la Corporación Autónoma de Cundinamarca (CAR) -después de anunciarlo hace 8 años- cerrara definitivamente esta semana 13 de estos negocios, mientras que otros 46 también quedaron cerrados pero de manera temporal.

Mucho menos les gustó la advertencia contundente de Gloria Alvarez, directora de esa entidad, que este año quedaran clausuradas todas las de Villapinzón además de las 48 de Chocontá y las 10 de Cogua. Ningún cumple , enfatizó Alvarez.

Según la funcionaria no se han podido cerrar porque los procesos jurídicos que los curtidores han interpuesto para aplazar los cierres han retrasado los operativos.

Para Emerasmo Ruiz curtidor de Villapinzón el clausurar algunos negocios no es una medida definitiva para descontaminar el río Bogotá, ya que quedan otras curtiembres funcionando y además señaló que no han tenido acompañamiento de la CAR en el montaje de las 20 plantas de tratamiento de residuos que construyeron el año pasado.

Es el caso de Alcibíades López, quien desde hace 22 años tiene en funcionamiento una curtiembre en el patio de su casa e invirtió 20 millones de pesos en una de esas plantas. De nada sirvió, me cierran temporalmente y ahora tengo que presentar un plan de manejo ambiental para ver si me dejan trabajar de nuevo , advirtió resignado.

Y es que la mayoría de estos negocios en Villapinzón son de carácter familiar y en el patio de la propia casa se levanta el negocio, mientras que otros con menos recursos han optado por construir enramadas.

Por su parte, Hugo Casallas y Hernando Gómez, curtidores de la zona, advierten que si la CAR definitivamente clausurará los negocios, entonces, como alternativa, les ceda un lote para ubicar las 194 curtiembres que hay en todo el departamento de Cundinamarca.

Gremios responsables.

La directora de la CAR, Gloria Alvarez, fue clara y según ella su entidad no tiene porque invertir en las obras exigidas para que las curtiembres cerradas temporalmente vuelvan a funcionar. Hoy el sector empresarial debe asumir la responsabilidad que tiene con el río .

En cuanto a la propuesta del lote para el traslado de las 194 empresas del departamento, informó que hace 14 años la Corporación compró 38 predios entre Chocontá y Villapinzón, para un parque industrial. Pero los curtidores no se pusieron de acuerdo y ahora esos predios están en venta , explicó.

Así mismo puntualizó la funcionaria que todas las plantas de tratamiento, las cuales fueron instaladas por los mismos curtidores, fueron revisadas por la entidad. Se comprobó directamente que esos sistemas de tratamiento no sirven , agregó.

FOTO/Rodrigo Sepúlveda EL TIEMPO.

Después de ocho años, la CAR clausuró las primeras 13 curtiembres de la 194 que hay en Cundinamarca.