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MI ENEMIGO ES EL AVIÓN

Faltan sólo tres días para el viaje y María Cristina Plata, una ama de casa de 48 años, ya siente un vacío en su estómago. Aunque nunca ha sufrido un percance aéreo, el volar le genera una angustia tal que, cuando se puede, prefiere realizar sus viajes por tierra. Yo sé que ya pasó más de un mes del accidente de SAM, pero todavía no me he recuperado del golpe. Cada vez que me acuerdo de las imágenes del avión destrozado, me empieza la taquicardia. Ese accidente me puso muy nerviosa, por eso prometí no volver a montarme en un avión por nada del mundo .

11 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Pero le tocó y hacen falta ya menos de 72 horas para emprender el viaje hacia Miami. Cuando sé que voy a viajar, se me quita el apetito. Me acelero, me altero por todo y cualquier cosa que haga, me sale mal .

En realidad, María Cristina no sabe por qué le teme a viajar en avión. Las alturas le producen angustia y eso no lo puede negar, pero lo que más le aterra es pensar que su vida está en manos de una persona desconocida. Además, los aviones son inseguros, y en Colombia más todavía... .

Con pasaje en mano, María Cristina llama a la aerolínea en la que volará para averiguar los datos del piloto. Casi todos los pilotos y las azafatas me conocen ya. Saben que no dejo de timbrar y que nunca me suelto del descansa-brazos. Trato de no entrar al baño y siempre estoy pendiente de todo: desde los ruidos del motor hasta del foquito rojo que indica emergencia. Cuando yo les cuento de mi miedo, me siento más cómoda. A veces me invitan a la cabina para que conozca el mecanismo del avión o, en el mejor de los casos, me regalan un traguito. Esto me relaja un poco... .

El comportamiento de María Cristina es típico de las personas que le tienen fobia a los viajes en avión. No existen estadísticas, aunque sí estudios realizados por aerolíneas extranjeras, que demuestran que dos terceras partes de los pasajeros que vuelan suelen sentir cierta angustia o miedo al subir a un avión, sin olvidar a aquellos que ni siquiera se atreven a abordarlo.

Alternativas... en el aire Las personas como María Cristina, por lo general, jamás vuelan solas, ni de noche. Lo más seguro es que antes de que el avión en que viajo se caiga, yo ya me he muerto de un infarto .

El capitán Fabio Munévar, piloto de 727 y miembro del departamento de seguridad de Avianca, afirma que a lo que más le temen las personas es al aterrizaje y al decolaje. El problema de las personas que le tienen pánico a los vuelos en avión es que no confían en la capacidad del piloto. Incluso, algunos entran a la cabina y preguntan, como me pasó una vez a mí: Capitán, está seguro de que tenemos suficiente combustible? .

Pilotos y azafatas aseguran que el mayor problema con este tipo de pasajeros es que predisponen a los demás y siembran el pánico. Por lo general estas personas conocen poco sobre el funcionamiento de los aviones y siempre están escuchando ruidos raros o viendo que se desprende humo de las turbinas. En realidad, el problema radica en la inseguridad de las personas y no en la inseguridad de los aviones dice Helen Smith, quien se desempeña como azafata de la British Airways.

Los aviofóbicos justifican sus temores alegando que los aviones no son seguros y que desafían las leyes de la gravedad. Al respecto, José Clopatofsky, director de la revista Motor y experto en el tema, opina que el avión es el medio de transporte más perfecto y seguro del mundo. Por diseño, es prácticamente imposible que un avión se caiga. A los aviones hay que tumbarlos. Dentro de un avión, casi nunca se improvisa .

En el departamento de operaciones de Avianca aseguran que con la nueva tecnología y los sistemas de navegación digitales, el índice de error es nulo. Los últimos modelos de aviones no requieren demasiado de las radioayudas y son mucho más seguros . Entonces, qué hacer? Empresas como Lufthansa ofrecen a sus pasajeros un curso, dictado en las principales capitales europeas, que consiste en programas de relajación, métodos para el autocontrol mental y corporal, ejercicios para tener confianza, informaciones técnicas por parte del piloto y, por último, la puesta en práctica de todo lo anterior, en un vuelo común de línea regular en compañía de un psicólogo.

El Capitán Munévar considera que en Colombia está haciendo falta que las aerolíneas se preocupen por ayudar a vencer esos temores de volar .

La separación Para los psicoanalistas, mientras tanto, las fobias se deben a un problema de separación. Los aviofóbicos le temen, simbólicamente, a cortar el cordón umbilical que los mantiene unidos a sus madres. Son personas que tienen miedo de crecer, de quemar todas las etapas de la vida y de llegar a ser, de una vez por todas, adultos independientes.

Para la siquiatra Gloria Restrepo Restrepo las fobias son aprendidas y no congénitas y, en algunos casos, son producto de experiencias negativas que se han vivido. Todas las fobias, incluyendo la de volar, se reducen, al fin y al cabo, al miedo a la muerte .

Pero, mientras tanto, cada vez que María Cristina tiene que viajar, debe recurrir a los tranquilizantes o al alcohol para que el viaje se me haga más corto y menos angustioso .

Lo que puede hacer l. Visite a un especialista y expóngale su problema. 2. Si le formulan tranquilizantes, tómelos una hora antes de abordar el avión. 3. Nunca mezcle licor con tranquilizantes. 4. No se exceda en las bebidas alcohólicas, pues su efecto es mucho más intenso dentro del avión por la menor cantidad de oxígeno. 5. No dude en comentarle su temor a las azafatas. 6. Visite la cabina. Puede que le sirva de algo conocer cómo funciona el avión. 7. Trate de dormir. 8. Viaje siempre en compañía de alguien tranquilo. 9. Viaje siempre con un buen libro. 10. Procure estar enterado de los últimos adelantos tecnológicos en materia de seguridad aérea. 11. Impóngase el reto de superar sus temores mediante un autocontrol mental. 12. Por más asustado que esté, no siembre el pánico. l3. No olvede la música. jEn el avión puede escu char una tranquila que le haga olvidadr que se encuentr en el aire. l4. Resire kprofundo cada vez que sienta miedo. 15. Un objeto antiestrés, que puede encontrr fácilñmente en los supermercados será útil para superr los temores.