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EL MICROFÚTBOL SE LANZA AL RUEDO

Dos títulos panamericanos acreditan al fútbol de salón o microfútbol como el único deporte de conjunto que le ha dado al país, en los últimos años, este tipo de éxitos. El logro es más que meritorio, primero por ser una de las disciplinas más pobres en cuanto a recursos económicos, y segundo porque siempre los buenos resultados han sido producto de la lucha de un pequeño grupo de fanáticos y, sobre todo, del amor propio de los mismos protagonistas.

08 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Bogotá-1990 y La Paz-1993 son las cartas de presentación, de un deporte como el microfútbol, que desde hoy afrontará uno de sus mayores retos, el primer Torneo Semiprofesional Copa Doria-Promasa .

El micro es un deporte callejero, que ha venido cumpliendo un verdadero proceso. Viene de menos a más, pero que ya va siendo hora de afrontar el gran reto de lanzarse al ruedo para saber qué resultados puede dejar, en materia de jugadores, técnicos y directivos, porque la preparación debe ser de todos , sostiene Jaime Arroyave, padre , tío , hermano y hasta abuelo del fútbol de salón.

Desde 1967, cuando El Loco trajo el microfútbol de Brasil, y Alvano Ariza, en ese entonces entrenador de atletismo, le tradujo el reglamento del portugués al español, se convirtió en el abanderado absoluto de esta disciplina.

La cantidad de adeptos, deportistas y aficionados que tiene este deporte es bastante alta. En Bogotá, por ejemplo, se juegan cerca de 400 torneos interbarrios.

Es un deporte sencillo, ciento por ciento popular y para su práctica sólo se requiere de pantaloneta, camiseta y tenis.

A este deporte le ha faltado vitrina. Lo que hoy arrancamos es importante, porque vamos a salir de la calle, para meternos a los escenarios, donde la gente nos va a ver, la prensa nos va a parar bolas y la afición se va a manifestar.

Ha sido un proceso largo y aunque somos conscientes de que nos falta, ya va siendo hora de pensar que este deporte se tiene que profesionalizar. La Copa Doria-Promasa es una gran oportunidad para su comienzo, para el despegue definitivo, o para que en el peor de los casos, se quede en el limbo , dice Arroyave.

No tanta calle La oportunidad es clara y el torneo semiprofesional le puede dar al microfútbol muchas de las cosas que le han faltado hasta ahora.

Los escenarios, por ejemplo, están asegurados, en Bogotá y Bello (Antioquia). Esto alivia, en parte, por ahora, uno de los grandes problemas que ha afrontado esta disciplina, que se ha tenido que conformar con las canchas populares de los barrios y en las calle.

En el micro, no hay profesionales, pero se cree que con la aparición de un torneo serio, con el apoyo de un gran patrocinador, los resultados se pueden empezar a dar.

La materia prima existe. Muestra de ello es la proliferación de deportistas que practican profesionalmente el fútbol de salón, que interviene en los campeonatos nacionales de las diferentes categorías, y que además dan la talla ideal para una Selección Colombia competitiva.

Buen respaldo El respaldo comercial se consiguió, gracias al patrocinio de la empresa Doria Promasa, que la firma Deportes & Mercadeo capturó, para apoyar el torneo semiprofesional.

La organización y respaldo de Deportes & Mercadeo, que se lanzó a la aventura del microfútbol, como lo hizo hace ya algunos años con el baloncesto, es un buen punto de partida para darle un lugar de respeto al micro, en el concierto deportivo nacional.

Es una verdadera aventura. Si bien el presupuesto para el torneo está totalmente asegurado, lo mismo que el estimulo para los protagonistas y los desplazamientos de las delegaciones, el apoyo de los aficionados será decisivo para hacer del semiprofesional el campeonato nacional que tanta falta le ha hecho al fútbol de salón.

La expectativa es grande, y si las cosas salen, al micro le llegó la hora de ser macro...