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APASIONADOS POR EL PERIODISMO

La pasión por el periodismo y el apoyo institucional a propuestas que no hacen parte de las asignaturas obligatorias, parecen ser las razones por las que dos proyectos y dos estudiantes de la Universidad de Antioquia (U. de A.) obtuvieron cuatro de los siete galardones posibles en la segunda versión del Premio Nacional de Periodismo Escrito Universitario.

03 de enero 2005 , 12:00 a.m.

La pasión por el periodismo y el apoyo institucional a propuestas que no hacen parte de las asignaturas obligatorias, parecen ser las razones por las que dos proyectos y dos estudiantes de la Universidad de Antioquia (U. de A.) obtuvieron cuatro de los siete galardones posibles en la segunda versión del Premio Nacional de Periodismo Escrito Universitario.

Recientemente entregado en Bogotá, el premio desnudó falencias en la educación en periodismo en el país, si se tiene en cuenta la opinión del jurado, que criticó duramente la mayoría de los 130 trabajos de 25 universidades enviados al concurso. (Ver recuadro).

El premio es convocado por la fundación Líderes en la U y apoyado por Andiarios, la Asociación de Facultades de Comunicación (Afacom) y EL TIEMPO.

De La Urbe, periódico bimestral de los estudiantes de los programas de Comunicación y periodismo de la U. de A. y su página Web Radio Altair (http://altair.udea.edu.co/), ganaron en sus categorías, mientras que el mejor informe especial lo obtuvo la estudiante de séptimo semestre Lina María Castaño y el premio al trabajo de reportería gráfica lo obtuvo Diana Carolina Montoya, también de esa universidad.

"Tenemos una versión negra de este premio: ganamos porque somos lo mejor entre lo peor", dice el estudiante Juan David Alzate, aunque agrega que el periódico es un proceso de cinco años que da la oportunidad de mejorar a los estudiantes, a la vez que se mejora él mismo.

Lo que queda claro es que los que ganaron el premio no son los estudiantes que asisten más a clase, sino los que más tiempo dedican de manera independiente a desarrollar sus habilidades.

"Aquí a los profesores a veces nos toca llamar la atención a algunos estudiantes que descuidan otras materias por estar en el periódico", comenta el profesor Carlos Uribe, quien dedica parte de sus horas laborales a ejercer como director de De La Urbe.

Algo parecido pasa en Radio Altair, con más de cuatro años al aire y en donde a los estudiantes se les pasan las horas dedicados a los contenidos de su proyecto hipermediático. Allí experimentan acerca de los alcances de la red, en una página que va más allá de pasar textos desde el papel e integra audio y contenidos especialmente diseñados para ella.

"No me sentiría satisfecha con la educación en la universidad si no tuviera la oportunidad de publicar en De La Urbe.", reconoce Lina María y agrega que las asignaturas cotidianas no le permiten tener un verdadero contacto con la realidad.

Para Diana Carolina, la razón del éxito de ambos proyectos y de haber marcado la diferencia con los participantes en el Premio es sencilla: "El secreto es ser gomosa. Esto no da una nota, pero veo mi trabajo publicado en un medio que circula. Además hago un portafolio personal".

De hecho ambos proyectos son financiados por la Universidad, pero la participación es voluntaria. Los profesores prestan asesoría en los contenidos y realizan un acompañamiento en la elaboración de los temas, desde la propuesta hasta su edición final.

"Esto es un medio de práctica, que no da calificaciones, ni siquiera una monitoría (apenas hay dos monitores). En las clases diarias, muchos estudiantes no saben ni por qué van a estudiar periodismo y así es muy difícil enseñar y aprender. Aquí los que quieren pueden afinar su goma . El proyecto resultó ser exitoso. No sé si ganamos por menos malos, pero yo creo que aquí logramos algo", sostiene Carlos Uribe.

NUFRAGOS DE LA PROFESIN.

Para Daniel Samper Pizano, jurado en la categoría Crónica y Reportaje, el nivel de los trabajos presentados fue bajísimo, al punto que esa categoría fue declarada desierta. "me parece que si se detecta una situación parecida en otras categorías del concurso, convendría realizar una evaluación a fondo de lo que se enseña y/o se aprende en las escuelas de periodismo colombianas", escribió.

Redacción plana, deficiente y absoluta falta de interés dominaron las notas.

Miguel Méndez, jurado en la categoría de Opinión y presidente de la Asociación de Facultades de Comunicación Social, dio un concepto similar. "Los textos son pobrísimos, sin destino, pésimamente redactados, descuidados en sintaxis, cacofónicos, sin tildes. Son borradores. Los estudiantes no saben qué es una columna de opinión y lo más grave es que jefes y decanos de universidades recomienden para competir, trabajos que no tienen ningún merecimiento", dijo.

Otros ganadores fueron: Columna de Opinión, Alvaro Acuña Herrera, de la Universidad de la Sabana; Pedro Miguel Alvarado, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.

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