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CON LA AYUDA DE LOS ABUELOS LA CRIANZA ES TODO UN ÉXITO

Que malcrían a los niños. Que les transmiten los miedos que les inculcaron a sus hijos. Que sí, pero que también transmiten los valores de la familia y están más pendientes de ellos que una persona extraña...

16 de enero 2005 , 12:00 a.m.

Que malcrían a los niños. Que les transmiten los miedos que les inculcaron a sus hijos. Que sí, pero que también transmiten los valores de la familia y están más pendientes de ellos que una persona extraña...

Eso y más se dice de la crianza de los abuelos. Lo cierto es que más allá de las razones económicas o laborales que tienen los padres para dejarles a sus hijos, existen razones de peso que hacen de esta alternativa una buena decisión.

"Con los abuelos los niños aprenden valores culturales, sociales y familiares -señala la psicóloga familiar Lucía Vargas-. Además, conocen la historia de la familia. Tienen una herencia que no la transmite una empleada".

Una niñera o una guardería, señalan otros expertos, tampoco inspiran la misma confianza a los pequeños ni les refuerzan cada día su autoestima.

"Los padres creen que los abuelos son malcriadores y que los desautorizan, pero lo cierto es que con los abuelos los niños tienen una relación afectuosa como no la tienen con nadie. Son un soporte emocional muy fuerte", señala el psicólogo Jorge Alba.

Los abuelos que gozan de buena salud y les cuesta asumir su papel de jubilados encuentran en el cuidado de sus nietos la manera de ser útiles, de tener un trabajo (ver recuadro).

"Las abuelas de hoy no tejen ni cocinan galletas. Tienen sus propios pasatiempos. Van a cine, tocan un instrumento, coleccionan objetos, se preocupan por Internet... actividades que comparten con sus nietos", señala Vargas.

Esas características de muchos de los abuelos actuales ayudan a los niños a abrir sus mentes, a disfrutar la compañía de esos adultos y a tener un diálogo intergeneracional que, en algunas partes del mundo, incluyendo Colombia, lo están promoviendo para arraigar la identidad cultural.

Está comprobado científicamente que la presencia de los abuelos "mejora el éxito de la crianza". Y no solo eso, ayuda a que se perpetúe la especie, pues sus cuidados aumentan las probabilidades de que los niños sobrevivan a la infancia. Así mismo, permiten que los padres se sientan seguros de tener quién cuide a los niños y por ello tienen más.

Así lo demostró un estudio de la Universidad de Québec (Canadá), reseñado en la revista Nature. Los investigadores recogieron datos sobre 537 mujeres que vivieron entre 1702 y 1823, en Finlandia y Canadá.

"En promedio, en las familias donde la abuela todavía vivía cuando sus hijos comenzaron a tener hijos, hubo más partos, al compararse con familias en las que había muerto la abuela", señaló Marc Tremblay, director del Grupo de Investigación, según woman. gov.

Vargas agrega otro dato: los abuelos están educando por segunda vez y eso les permite mejorar las estrategias que emplearon en su primera experiencia.

-Para una buena crianza.

El cuidado de los abuelos ayuda a los niños, pero es importante mitigar los aspectos negativos que esto pueda tener. Cómo hacerlo:.

Padres.

-Hagan acuerdos con los abuelos sobre las reglas y patrones de conducta que quieren para sus niños.

-No les echen la culpa a sus padres de los malos comportamientos de sus hijos. Lo mejor es dialogar con ellos para tener un intercambio constructivo sobre la educación de los menores.

-Comprendan que cuando los niños comporten mucho tiempo con los abuelos quieren pasar más tiempo con ellos. Es normal. Con el tiempo cambia, pero ganen terreno tratando de compartir más tiempo con sus hijos.

-Comprendan que los abuelos ya no manejan criterios educativos estrictos, son particularmente laxos y es difícil que cambien. Sin embargo, pídanles que les comuniquen las cosas, que no hagan nada a escondidas ni alianzas con los niños a espaldas de ustedes.

Abuelos.

-Eviten la tentación de hacer el papel de padres.

-No descalifiquen a los padres delante de los niños. Por ejemplo, "ellos no saben de tus tareas ni de las cosas que te gustan".

-Prohíban lo mismo y permitan lo mismo que ellos, para que los niños no tenga dualidades.

-Consientan a los nietos y sean tolerantes con ellos, sin excesos. Sin poner en crisis la autoridad de sus hijos.

-Recuerden que los padres tienen la última palabra en la educación de los niños.

-No den quejas a sus hijos en presencia de los pequeños, eso puede ser contraproducente en la relación.

-No contradigan delante de los pequeños. Eso les mina la autoridad de los padres y los pone como alcahuetas.

-Es normal sentir predilección por los nietos más pequeños, pero es bueno encontrar maneras de demostrarlo sin afectar a los otros niños ni la educación que se les imparte.

-Apoyen a sus hijos sin supervisarlos.

-Ofrezcan colaboración y experiencia sin imponer ideas.

Fuentes: Psicólogos María Claudia Abello, Jorge Alba y Lucía Vargas y la versión digital de la Tercera de Chile.

-Qué dicen ellos.

Francisco Zarur tiene 72 años y cuida a su nieto de 4 cuando llega del colegio.

Nosotros le damos el cariño normal, sin exagerar para que los padres no se sienten mal. Hay teorías sobre que los abuelos malcriamos, pero eso no es cierto. Les damos más atención. Santiago nos da una felicidad enorme. Corremos, pintamos y leemos.

Aura Luz Hernández tiene 62 años y cuida a sus nietas de 2 y un año y medio.

Es muy gratificante cuidarlas, pero a veces es pesado porque requieren muchos cuidados. Hay que estar pendiente ellas, de cambiarlas, darles la comida, llevarlas al parque y distraerlas. Era más fácil cuando eran bebés. Sin embargo, la mejor terapia es cuando dicen una palabra nueva, me dan un abrazo o un beso.

Luz Angela Trujillo tiene 57 años y cuida a su nieto de 7 cuando sale del colegio.

No me estresa cuidarlo, al contrario, me gusta porque a mis hijos no pude dedicarles tanto tiempo porque tenía que trabajar. Además yo consiento y la educación se la dejo a los papás. Eso sí trato de seguir las indicaciones.