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BORIS CHRISTOFF:

06 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Este pasado 29 de junio falleció, a los 79 años de edad, el muy famoso bajo búlgaro Boris Christoff, tras una prolongada agonía que se había iniciado hace cosa de seis años, con un ataque de apoplejía. Había nacido en Plovdiv el 18 de mayo de 1914. Hijo de un corista de la parroquia de su ciudad, cantó desde muy niño. Estudió derecho y fue juez en el tribunal de Sofía, pero con ocasión de la fiesta nacional búlgara, en 1942, su voz llamó la atención del rey, que decidió becarlo para estudiar en Italia, en donde recibió lecciones del gran barítono Riccardo Stracciari; tras regresar a Bulgaria en 1943 fue a Salzburgo, siendo hecho prisionero de guerra en la frontera austro-suiza, donde fundó una coral entre los refugiados rusos. Debutó en concierto en Roma, en 1945; cantó poco después en la Scala de Milán el Réquiem de Brahms, antes de cantar el Boris Godúnov de Musorgsky, que iría a ser su papel operático más notable. Fue también, en el Covent Garden de Londres, el Rey Felipe en el Don Carlos de Verdi. Desde 1948 cantó en Estados Unidos y en los teatros más importantes del mundo. Su voz natural conmovedora (dice Alain Paris), su acción atormentada y vehemente prolonga el universo del gran Chaliapin . Además de unos 40 títulos en su repertorio operático, se especializó en el lied eslavo especialmente; su versión fonográfica de las canciones de Musorgsky es ejemplar, así como las grabaciones de grandes óperas. Hace ocho años apareció por última vez en el Carnegie Hall de Nueva York.