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CLINTON ANUNCIÓ EL CIERRE DE 130 BASES MILITARES EN EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, anunció su decisión de cerrar 130 bases militares en suelo nacional, 35 de ellas de gran tamaño, lo que supone 125.000 puestos de trabajo menos. Esto afectará tanto a soldados como a civiles que trabajan para el Ejército. He ordenado un esfuerzo federal sin precedentes, que asegure que cuando cerremos estas bases también abramos un brillante futuro para los afectados y sus comunidades , dijo.

03 de julio 1993 , 12:00 a.m.

El plan de Clinton para evitar la sacudida de un cataclismo económico en las comunidades afectadas, supone un gasto de 5.000 millones de dólares en cinco años, pero insistió en que tanto la economía civil como la militar han de ajustarse a las condiciones de la posguerra fría.

Esta reduccción fue adoptada por Clinton al aceptar sin cambios las recomendaciones de una comisión independiente, que supone también la reducción de tamaño de otras 46 bases.

El Congreso dispone de 45 días hábiles para respaldar o rechazar, sin derecho a introducir modificaciones, la lista de bases que se habrán de cerrar, que Clinton envió ya a los legisladores.

El Presidente se mostró optimisma de que el Congreso apruebe los 5.000 millones de dólares de gasto en su plan para contrarrestar los efectos económicos del cierre de las bases.

Las propiedades militares correspondientes a estas bases serán vendidas a precio reducido y el fruto de las ventas se destinará a la recuperación de las comunidades, si así lo aprueba el Congreso.

El Pentágono anunció también la reducción de 92 instalaciones en el extranjero, dos en Corea del Sur, y el resto en Europa central. Se repatriará a más de 24.000 soldados.

La decisión también representa una reducción de 6.000 puestos de civiles y el despido de otros 7.800 estadounidenses en el extranjero.

También se confirmó a los representantes ante la OEA, Marriet Babbitt, y ante el BID, Joan Spero. El único ministerio todavía abierto para América Latina es el Pentágono.

Entre tanto, se supo que después de haber crecido hasta el 50 por ciento tras el bombardeo a Irak, la popularidad de Clinton cayó a 38 por ciento, según una encuesta que publicará Newsweek.

Mientras tanto, el escritor uruguayo Mario Benedetti aconsejó a Clinton que se olvide en lo posible de América Latina porque cada vez que lo hace, es para mal. Que no se acuerde de América Latina, porque cada vez que se acuerda, o nos doblan los intereses, o nos invaden , dijo.