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CÓDIGOS PARA EL CAMBIO:

04 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Cortázar había nacido en Bruselas el 26 de agosto de 1914 (comenzaba la primera guerra). Había ejercido como maestro en escuelas normales de diferentes lugares de Argentina, su patria americana, y publicado casi clandestinamente, en 1938, con el seudónimo de Julio Denis, su primer libro, una colección de sonetos titulada Presencia, de la cual nunca quiso reediciones ni divulgación porque, a pesar de la factura perfecta de su contenido, la formación de Cortázar ya había infundido en su conciencia el precepto básico de que para convertirse en escritor real existe la necesidad de construir textos, atmósferas, lenguajes, ritmos y especialmente propuestas novedosas, casi perfectas, como fueron en lo sucesivo todas las que presentó al mundo a través de su obra.

Vinieron sus primeros libros de cuentos (Los Reyes, Bestiario, Final del juego, entre 1949 y 1956), pero es en 1956 cuando llegan a Colombia los primeros ejemplars de Las armas secretas, cuyos relatos suscitan toda una revolución entre los lectores y los aprendices de escritores de la correspondiente generación. Y es con El perseguidor, una pieza magistral de la cuentística de todos los tiempos, con el que se rompen todos lso esquemas existentes, se cambia el pensamiento de los jóvenes frente a la utilización del lenguaje y de los temas, las nociones del tiempo y del espacio se hacen más libres y se desata toda una revolución claramente cortazariana desde la cual se proponen formas distintas de acometer las preguntas, replanteamientos de los hábitos mentales del lector y códigos diferentes para la edificación de estructuras, contenidos y atmósferas.