Archivo

CON CRIMEN DE CONCEJAL EN CAREPA, SE REANUDA LA VIOLENCIA

Sectores políticos y sindicales de la región bananera de Urabá rechazaron, en forma unánime, el asesinato del segundo vicepresidente del Concejo de Carepa y dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria del Agro (Sintrainagro), Manuel Antonio Benítez Pitalúa. Benítez, de 27 años, y miembro de la Unión Patriótica (UP), fue atacado por sicarios a las 8:30 de la mañana, cuando transitaba frente a un establecimiento público en zona urbana de Carepa.

01 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Según testigos, el joven político se disponía a tomar un vehículo de servicio público que lo conduciría a la vecina localidad de Apartadó. Los pistoleros le propinaron tres impactos de arma de fuego en el cráneo que le produjeron la muerte en forma instantánea, según voceros de la inspección municipal de Carepa.

Benítez, quien además se desempeñaba como secretario de la seccional de Sintrainagro en Carepa, era oriundo de Turbo y deja esposa y un hijo.

Directivos de la UP y del sindicato bananero realizaron una reunión ayer en la sede de la Casa del Pueblo, en Apartadó, luego de ocurrido el crimen. Los dirigentes condenaron el nuevo hecho de sangre y exigieron a las autoridades que se investigue el asesinato.

En menos de un año, la región de Urabá ha sido escenario de múltiples crímenes contra dirigentes políticos y sindicales, de los cuales se responsabiliza a los grupos guerrilleros que operan en la zona.

El asesinato del concejal de Carepa ocurre en medio del clima de incertidumbre que ha producido la aparición de un grupo paramilitar que se hace llamar Ejército Pacificador de Urabá (Epa). Dicho grupo extorsiona a comerciantes, finqueros y dirigentes políticos.

Voceros del Partido Comunista Colombiano, en Apartadó, dijeron que ese grupo constituye otro elemento de profunda perturbación en la golpeada zona, y pidieron al Gobierno nacional establecer quiénes son sus integrantes, financiadores y organizadores.