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ODISEA DE UN ITALIANO EN POS DE LAS VEGAS

Durante los últimos cinco años, el promotor inmobiliario italiano Fabrizio Boccardi ha querido ser magnate de un casino de Las Vegas. Sin embargo, hasta ahora ha pasado más tiempo en compañía de inversionistas de banca y gestores de fondos de inversión que dentro de un casino. (VER CUADRO: UN ASPIRANTE MAGNATE)

05 de agosto 2003 , 12:00 a.m.

En pos de su sueño americano, oriundo de Milán y de 34 años, Boccardi inició su carrera vendiendo apartamentos en Niza, Francia.

Ha sido abordado por gigantes de la talla de Goldman Sachs Group Inc. y Credit Suisse First Boston, y firmas menos conocidas como Murphy Noell Capital LLC.

El urbanizador ha sido anfitrión de inversionistas potenciales en restaurantes de lujo de Los ngeles y Las Vegas. Hasta ahora, ha hecho ofertas sin éxito para adquirir cuatro casinos diferentes.

A comienzos de abril, hizo una oferta no solicitada de US$250 millones por el hotel Riviera, un envejecido lugar frecuentado antaño por Elvis Presley y que ahora es conocido por sus habitaciones baratas y espectáculos con bailarinas exóticas. Sus propietarios la han rechazado, pero Boccardi dice que un nuevo grupo de banqueros en Nueva York y Washington D.C. le han convencido de que necesita hacer una oferta directamente a los poseedores de bonos del Riviera, quienes ostentan unos US$220 millones en deuda corporativa. Boccardi planea hacer una oferta mayor en las próximas semanas.

No quiero ser un idiota que hace ofertas y nunca consigue que se las acepten , dice Boccardi, quien planeó hace cinco años la construcción de un casino de US$1.200 millones llamado King Midas World, donde los jugadores se mezclaran con tigres y cocodrilos vivos.

Lo que Boccardi está descubriendo es que no es fácil abrirse paso actualmente en Las Vegas. Otrora un lugar propicio para emprendedores con agallas como Steve Wynn y Howard Hughes, la ciudad es dominada ahora por grandes compañías que cotizan en bolsa como MGM Mirage y Park Place Entertainment Corp.

La capitalización de mercado del principal soporte financiero de Boccardi, el gran operador de casinos europeo Groupe Partouche SA, es de aproximadamente US$400 millones, menos de la mitad del costo de construir un solo casino en la avenida más popular de Las Vegas, conocida como The Strip .

Además, hay muy poco espacio disponible en la avenida. Hay que derribar hoteles de US$1.000 millones para obtener el terreno , dice Phil Ruffin, dueño del casino Frontier.

Nada de esto ha disuadido a los inversionistas de banca ansiosos por ayudar a Boccardi a cambio de unos elevados honorarios. Estos le han hecho presentaciones de casi todos los activos disponibles en Las Vegas. Tras abandonar la idea de construir el King Midas World, intentó alcanzar un acuerdo para comprar el Frontier, un viejo casino que vivió sus mejores tiempos hace décadas.

Cuando las negociaciones se rompieron en una disputa por los límites del terreno, el empresario hizo una oferta por el legendario Desert Inn, donde Howard Hughes se refugió en sus últimos años. Boccardi hizo un intento por obtener el Four Queens, un casino del centro de Las Vegas, antes de concentrarse en el Riviera. Es una pocilga , dice del Riviera, pero tras una planeada renovación de US$100 millones, será una gran plataforma .

Durante su odisea, Boccardi ha cultivado la clásica imagen de un ostentoso magnate de casinos. Viste trajes Dunhill por encima de camisetas planchadas. Ha concedido entrevistas a revistas masculinas como Penthouse y Razor. Ha reclutado también a conocidos colegas europeos con el fin de realzar su credibilidad. Hace tres años, el príncipe Alberto de Mónaco posó para ser fotografiado con Boccardi y emitió una declaración alabando sus planes de construir King Midas World como un nuevo estándar de éxito que otros tendrán dificultades de imitar .

La imagen de Boccardi, sin embargo, no ha tenido a veces buen eco entre los inversionistas. Nicholas Pritzker, Marvin Davis, Bob Guccione y Wynn todos se reunieron con Boccardi, pero rechazaron respaldar su proyecto. Walter Terry, primer vicepresidente de Wells Fargo Van Kasper, filial del banco Well Fargo & Co., con sede en San Francisco, intentó en vano recaudar US$25 millones en capital privado para el King Midas World. Terry dice que la extravagancia de Boccardi quitó el interés a algunos inversionistas. Le advertimos que los números tenían que cuadrar; no vayamos a vender un espejismo , dice Terry.

Pero muchos en Wall Street parecían encantados de pasar tiempo con él.

Cuando Boccardi supo que la hija de un conservador gestor de fondos de cobertura de Nueva York era una apasionada de Enrique Iglesias, planeó que la estrella telefoneara al apartamento de la familia en Nueva York.

Algunos inversionistas privados están dispuestos a apoyar a Boccardi en su búsqueda de la categoría de magnate. Patrick Partouche, director general de operaciones de Groupe Partouche, dice que la idea del King Midas parecía completamente loca al principio, pero señala que hace tiempo ha tenido la esperanza de incursionar en el mercado de Las Vegas.

Me gusta este tipo de insensatez , dice. Groupe Partouche apostó US$10 millones a Boccardi, ofreciéndole más efectivo si la compañía puede controlar el proyecto. Boccardi dice que si logra comprar el Riviera lo va a rebautizar Seven Sins (siete pecados). Conoce esa canción de Frank Sinatra... si lo logro aquí, lo puedo lograr en cualquier parte ? , pregunta Boccardi. Voy a estar cantando eso .