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Desempleo entre los desplazados es del 35,5 %

La desocupación entre los jóvenes de este grupo llega al 58 por ciento.

20 de febrero 2014 , 08:59 a.m.

La desocupación entre la población desplazada fue del 35,5 por ciento en el 2012, más de tres veces el promedio nacional.

El desempleo es mucho mayor entre los jóvenes desplazados que en el total de esta población desocupada: supera el 58 por ciento en todos los departamentos; casos críticos son Cundinamarca y Meta, con el 72 por ciento.

Estas cifras figuran en el primer informe de la Red de Observatorios Regionales del Mercado de Trabajo (Ormet), del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y Planeación Nacional, que enfatiza en que la población desplazada tiene tres veces mayor probabilidad de estar desempleada que el resto de trabajadores colombianos.

Como si lo anterior fuera poco, en el 2011 el 75 por ciento de los desplazados fue clasificado en pobreza extrema y el 95 por ciento, en pobreza.

La OIT definió como empleo vulnerable las ocupaciones que generan ingresos inadecuados, baja productividad y condiciones de trabajo difíciles, que socavan los derechos fundamentales de los trabajadores.

El lugar donde se da la ocupación, indica la Red, ofrece una idea de la calidad del empleo, vulnerable, por ejemplo, entre los vendedores ambulantes, puerta-puerta y zorra-carreta.

La participación de los vendedores desplazados ambulantes en los ocupados es de 27,8 por ciento en el Atlántico, de 23,9 en el Magdalena y de 23,5 por ciento en Sucre, para citar solo tres casos.

Los departamentos con las mayores diferencias en sus tasas de desempleo tienen una economía con problemas estructurales, como bajos niveles de capital humano y una reducida infraestructura de transporte y telecomunicaciones.

“Cuando las personas que se ocupan en el sector agrícola padecen desplazamiento forzado, obligándolas a migrar del campo hacia las ciudades, no encuentran una estructura económica que absorba su capacidad productiva”, dice el informe.

Para la Red Ormet debe diseñarse una estrategia de generación de ingresos y empleo para la población desplazada, que tome en cuenta sus particularidades en términos de capacidad productiva y composición demográfica.

Igualmente, dice que debe implementarse un programa de formación para el trabajo para los jóvenes desplazados que tenga en cuenta los perfiles ocupacionales que demandan los sectores económicos.Así mismo, pone de presente la conveniencia de cualificar a los desplazados.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS