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Cuando nuestro peor enemigo somos nosotros mismos

Los temores vagos, y a menudo infundados, sobre lo que puede ir o salirnos mal, o causarnos algún perjuicio en el futuro, son una de las principales, causas de insatisfacción, ansiedad y merma psicológica. Sepa, con un enfoque innovador, como manejar este sentimiento limitante.

15 de febrero 2014 , 05:58 p.m.

El miedo puede salvarnos la vida cuando ocurre de forma puntual y en un momento dado, preparando nuestro cuerpo y nuestra mente para huir, luchar o quedarse inmóvil ante una amenaza real, como por ejemplo la cercanía de un león.

En cambio, si se vuelve más o menos permanente y surge ante los posibles e hipotéticos daños que podemos sufrir en el futuro o de forma imprevista, consigue que, en lugar de vivir con plenitud, “sobrevivamos”, colocando nuestra existencia en nivel muy básico y muy por debajo de nuestro potencial y capacidad de ser felices, según la especialista Pilar Jericó, doctora en Organización de Empresas, licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, y pionera en el análisis del talento, el impacto del miedo y en el desarrollo empresarial.

Jericó es autora también del libro ‘NoMiedo’, del cual comenta: “es una obra de referencia para identificar y conquistar esta emoción, tanto en la empresa como en la vida personal y profesional, partiendo de la idea de que no podemos vivir sin miedo, porque lo necesitamos, pero sí que podemos conseguir que el miedo no nos domine”.

De acuerdo con esta experta, el miedo tiene una base biológica y nos equilibra, disuadiéndonos de realizar comportamientos, como asomarnos en exceso a una ventana o ser “demasiado sinceros” con nuestro jefe, pero puede deformarse y debilitar nuestro potencial, convirtiéndose en “miedo tóxico”, el cual daña nuestras capacidades y nos paraliza para tomar decisiones.

“El miedo es una familia de emociones que van desde el pánico hasta la ansiedad, el malestar temeroso o el estrés, y que se activan cuando percibimos amenazas”, según Jericó.

Para convertirse en una persona o profesional ‘NoMiedo’, esta experta no proporciona recetas “contra” el temor, ni consejos para “enfrentarse al miedo”, sino que propone un enfoque innovador para superarlo: apoyarse en la motivación y, en especial, en la misión que cada uno elige y que nos trasciende.

Esta idea se basa en la experiencia de Viktor Frankl, un psiquiatra judío que estuvo prisionero en campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial y observó que conseguían sobrevivir sobre todo aquellos que tenían una razón última para vivir: volver a ver a una mujer o a unos hijos, ayudar a unos compañeros.

“Una misión trascendente les daba energía para superar los miedos, incluso los de los peores horrores de Auschwitz, y parece que esta fuerza se basa en el sistema inmunitario, diseñado para defendernos de la enfermedad y de la muerte”, de acuerdo con la autora de ‘No-Miedo”.

PARA SUPERARLO

Jericó destaca que, ante las situaciones difíciles, los pueblos orientales tienen el enfoque del “¿y qué?”.

“Cuando uno se asienta sobre su misión y basa su autoestima en el ‘ser’, en vez de en el ‘tener’, se puede mirar al miedo sin temerlo y así afrontarlo”, según la autora de NoMiedo.