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‘Países emergentes crecerán pero reducirán sus expectativas'

El especialista en mercados emergentes, Ruchir Sharma, sostiene que el mayor problema de estas economías son las altas expectativas de crecimiento que hay con respecto a China.

04 de febrero 2014 , 11:55 p.m.

El economista indio Ruchir Sharma, es experto en mercados emergentes para Morgan Stanley, y colaborador habitual de medios como el Wall Street Journal, el New York Times y Foreign Affairs.

Ante la coyuntura económica mundial, Portafolio habló con él, sobre lo que les puede suceder a Colombia y los países de la región.

¿Cuál es tu visión de lo que está pasando?

Después de la crisis de 2008, los mercados emergentes se convirtieron en el lugar para estar, hacia donde el dinero debía ir.

Los mercados emergentes usaron dos grandes herramientas de desarrollo: una fue apoyarse en el capital extranjero para encontrar su crecimiento económico, y la otra fue elevar su deuda.

Creo que estas líneas han sido sobreexpuestas ya, desde el punto de vista de la deuda, por ejemplo en China.

Por las estadísticas que tengo, hace cinco años tenían que pagar dos dólares de deuda para crear un dólar adicional de crecimiento en el PIB, ahora se toman cuatro dólares de deuda para aumentar un dólar en el PIB.

Con este tipo de políticas el país entra en una zona que siempre va a llevar a problemas.

¿Cómo distinguir a los mercados emergentes entre sí?

Es cierto que no podemos cubrirlos a todos con la misma cobija, cuando tienes países que históricamente han estado en déficit superiores al 5% del PIB, como Turquía y Sudáfrica, pero hay otros países como India, Indonesia, Brasil, que han convertido su déficit en algo manejable, o al menos han empezado a hacerlo.

Creo que Brasil además está sufriendo el problema de la desaceleración de China; mientras que el exceso de crédito está en China, y también en otros países. Así que la discriminación o clasificación de los mercados emergentes está alrededor de estas líneas.

¿Qué cree que va a pasar?

Creo que un poco más de lo mismo. Los países que tienen grandes déficits van a seguir manteniéndose más baratos y a demandar nuevos contratos, por que tienen que dejar de depender del capital extranjero para fundar su crecimiento, al menos por un tiempo, necesitan lazos más sostenibles.

Para mí el mayor problema ahora es China.

Creo que la expectativa de crecimiento allí aún es muy alta, muchas personas aún creen que ese país debe crecer a un ritmo de 7 % o más, y esa expectativa no es realista, debe aterrizarse, nuestros cálculos sugieren que en los próximos 5 años el promedio de crecimiento de la nación asiática estará por el orden del 5 % en vez 7 %, y eso significa que se hagan ajustes.

¿Por qué crisis si China crece 5 % en una economía que vale 10 billones de dólares, cuando antes crecía 7 %, pero valía 7 billones de dólares?

Lo que está pasando es que hay muchas expectativas, todo tiene que ver con números absolutos.

Por ejemplo, ¿por qué hay tanto optimismo en Estados Unidos? Lo que pasa es que los resultados fueron mejor de lo que se esperaba, así que la palabra clave es: expectativas.

Los mercados emergentes van a seguir creciendo aún pero va a haber una decepción con respecto a las expectativas creadas.

La última década en el pico de 2007 los mercados crecieron 8,5 % y ahora las tasas de crecimiento de estos mercados han caído a 4 y 4,5 % así que es un gran ajuste que está tomando lugar y ese es el problema.

En su libro Breakout Nations habla de un ascenso de esta situación.

¿Cuáles eran los elementos en ese tiempo para esa conclusión?

Por un lado que había mucho optimismo.

Todo el mundo estaba como bailando sobre el dinero, y después de haber visto tantos ciclos, tu sabes que cuando las cosas se vuelven tan optimistas tienes que ser precavido.

Pero el factor fundamental que determina un problema de estos es cuando, en los países, los rectores de las políticas públicas dejan de preocuparse por las reformas económicas que deben hacer y se dedican básicamente a usar el dinero fácil que llega del boom de las materias primas para gastar.

¿Cuáles deben ser los conductores del crecimiento de los buenos países de la región?

Lo más importante debe ser la inversión. Para Colombia deben ser dos cosas: inversiones en infraestructura, se necesita que las obras se den, pero, en segundo lugar, se necesita que el proceso de paz salga adelante.

Si esas dos cosas pasan, el país puede seguir por un camino recto, y las condiciones macroeconómicas ya están.

Luego, los dos mayores problemas de Colombia son: en primer lugar, que las manufacturas siguen muy débiles, el peso de la industria en el PIB es muy bajo y eso no es bueno; y el otro riesgo es el precio del petróleo, porque está bajando y esto puede hacer que los resultados de Colombia puedan cambiar muy rápidamente.

Pero, en resumen veo que son dos temas positivos y dos riesgos negativos.

¿Es optimista sobre Colombia? ¿Por qué?

No hay país que tenga el puntaje perfecto en el mundo para ser una gran economía. Todos los países tienen sus asuntos que resolver.

Mi optimismo en países como Chile, Perú y Colombia está basado en que parecen estar moviéndose en una política macroeconómica definida, pues han liderado reformas fundamentales.

Pero al mismo tiempo la crisis los va a golpear en alguna manera…

Claro, eso depende de cómo la crisis sea.

Habiendo vivido algunos episodios, vemos que realmente no han sufrido tanto, es un juego relativo.

Todos los mercados emergentes están preocupados de una gran caída en los precios, y esto está pasando. Pero en cierto punto esto va a terminar.

¿Ve qué en materia de distribución de la riqueza los avances van a seguir?

No estoy seguro de eso. Creo que va a ser más bien esporádico, que algunos países van a hacerlo bien por una década y luego el crecimiento se va a desacelerar.

Ricardo Ávila Pinto

Director de Portafolio