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Si nadie hace nada, “¡párese y actúe!”

César López y Juan Manuel Barrientos dicen que el país debe optar por el perdón ante posible acuerdo de paz.

04 de febrero 2014 , 07:25 p.m.

A sus escasos 30 años, Juan Manuel Barrientos tiene un reputado restaurante con locales en dos exclusivos sectores de Bogotá y Medellín, y ya creó una fundación que les ayuda a los jóvenes de las barriadas de su ciudad natal.

Ahí no paran sus logros: el joven paisa, dueño de El Cielo, fue nombrado el año pasado Chef Revelación de Madrid Fusion, el congreso gastronómico más importante del mundo, un éxito codiciado en su gremio.

Además, ya tiene la empresa El Cielo Catering.

Sin embargo, habla sin ínfulas y hace ver como si todo lo que ha hecho fuera tan natural como levantarse a hacer el desayuno para la familia.

Hay que recordar que ha cocinado para personajes como Maya Soetoro, la hermana del presidente de Estados Unidos, Barack Obama; el productor de Batman, Charles Roven, y el cocinero Ferrán Adriá –que ha sido considerado el mejor del mundo–, entre otros.

En Charlas Portafolio, Barrientos habla sobre su compromiso con el país en conjunto con César López, el famoso músico que en el 2003 tomó parte de las escopetas y fusiles que han empleado grupos armados para crear la ‘Escopetarra’, una guitarra que se ha convertido en símbolo de la promoción de la paz a través del arte.

Con esa espontaneidad heredada de sus ancestros, Barrientos cuenta, a través de una anécdota, el que para él es un principio de vida: un día antes de la grabación del programa, una amiga se le quejó de una situación cualquiera y de que nadie hacía nada para cambiarla.

“Mejor, si uno lo hace, pues es el único, qué tal que todo mundo hiciera lo mismo”, fue la respuesta de César, porque, según añade, el caso contrario (“todo mundo lo hace, por eso no lo hago yo”), termina también siendo una disculpa para la inacción.

Y, para complementar, encima la experiencia de cómo creó la morcilla envigadeña con salsa de queso azul, una de las exquisiteces que han hecho famoso a su restaurante.

“Un día estaba fritando una morcilla mientras alguien más hacía unas empanadas y al lado había un queso azul.

Yo me metí las tres cosas a la boca y dije: ¡Eh, esto está muy bueno!, y al otro día empezaron a salir en El Cielo las empanadas con morcilla envigadeña y salsa de queso azul.

“Yo no he hecho algo del otro mundo...”, exclama, pero luego enfatiza: “Si nadie está haciendo nada, mejor viejo, ¡párese y actúe!”.

Barrientos asegura además que el ser humano no debe sentarse a esperar las oportunidades, sino que debe generarlas, porque la suerte también hay que abonarla.

Su otra lección es ser buena gente y hacer el bien, porque según le enseñó un amigo más curtido en vida que él, el que se maneja bien no le va mal.

López, exaltando la creatividad de Barrientos y en general la de los colombianos, riposta que, sin embargo, esta cualidad muchas veces se usa para hacer daño.

Adentrándose en la coyuntura actual de los diálogos con las Farc, el guitarrista dice que la perspectiva de un proceso de paz nos pone ante la cuestión fundamental de preguntarnos qué tanto estamos dispuestos a perdonar.

“El tema es si tú como músico tendrías a una persona desmovilizada en tu banda, y si yo cocinaría con él. ¿Los colombianos vamos ser capaces de perdonarnos?”, se pregunta por su parte Barrientos.

“Uno tiene que intentar.

Si yo estoy enfermo de cáncer, no puedo decir ‘este remedio no me lo tomo’. Usted se toma lo que le sirva porque es un asunto de prioridades, de poder echar pa’lante una solución”, puntualiza López.

Vea la charla completa aquí