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Puerto rico, ciudad pobre

28 de enero 2007 , 12:00 a.m.

"Los planes y promesas oficiales nunca se han cumplido, la mayoría de los pensionados se fueron a vivir a otra parte y los muchachos se cansaron de luchar para viajar como polizones escondidos en barcos. El puerto se enriqueció, la ciudad de jodió", dice el presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales, Manuel Bedoya.

Distintos sectores sociales de la ciudad consideran que la desaparición de Puertos de Colombia (Colpuertos) no le dejó mayores dividendos al puerto.

En 1990, el entonces presidente de Colombia, César Gaviria, trajo su plan 'Revolución Pacífica', pero han pasado titulares de otros cuatro mandatarios sin que se vea mayor cosa frente a un puerto que mueve unas 9.000.000 de toneladas al año y una ciudad donde no hay estratos altos.

El Estado recibe más de 1,5 billones de pesos anuales por impuestos de las actividades portuarias y comerciales. Los dirigentes políticos de la región critican los retrasos en los aportes y decisiones nacionales sobre proyectos como el dragado de la bahía de Buenaventura, al que se le han querido recortar 11 de los 19,1 millones de dólares anunciados.

La polémica está en que la dirigencia local cree que ese dinero se iría para el proyecto del puerto de Tribugá (Chocó), considerado competencia del de Buenaventura.

Hace poco se terminó la vía alterna interna, después de más de un retraso en su cronograma. Se espera que en el 2007 se impulse la solución a la carretera a Cali, que en abril pasado entró en un colapso por derrumbes.

El alcalde Quiñónez reconoce la cantidad de visitas del presidente Uribe y su interés en el puerto. Se han ampliado programas de asistencia y educación, pero la perspectiva social no ha cambiado.
El municipio está bajo la Ley 550 de intervención económica. Su presupuesto suma unos 145.000 millones de pesos, de los cuales más de un 40 por ciento se va en la deuda pública. La inversión social se queda en deuda, y algunos sectores consideran que no se ve.

El 80 por ciento de la población vive en la pobreza y 10 por ciento, en la indigencia. Eso suma más de 230.000 personas en una crisis social.

En las casas, paradas en lodazales de costa, viven siete y hasta 15 personas. El 45 por ciento no tiene agua potable y el 65 por ciento carece de saneamiento básico.