Archivo

El buen ejemplo cunde

Isagén sigue los pasos de su hermana ISA y sale a vender acciones por 592.000 millones de pesos.

27 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Siete años después de haberse llevado a cabo uno de los procesos de democratización más exitosos en Colombia, la venta de acciones de ISA, le llegó el turno a otro miembro de la familia: Isagén, el tercer generador de energía eléctrica del país. A más tardar en la primera quincena de febrero será ofrecido el 19,22% del 76,88% que forma parte de la propiedad de la Nación, al público en general, lo que constituye uno de los grandes negocios previstos en la agenda económica de 2007.

Y si bien ISA e Isagén son hermanas de nacimiento, pues hasta antes de 1995 eran una sola compañía, actualmente se dedican a negocios diametralmente diferentes, tras la separación ordenada por la Ley 143 de 1994. Mientras que ISA se enfocó en el transporte de energía, una actividad en la que es amo y señor en Colombia, Isagén se especializó en la generación y comercialización de energía, donde compite con pesos pesados como Endesa de España y EPM.

A pesar de haber tomado rumbos distintos, tanto ISA como Isagén conservan lazos en común como una cultura empresarial en la que imperan el manejo transparente y alejado de consejas politiqueras, así como el nombre que las asocia a la misma familia. "Isagén es una empresa con la tradición y cultura empresarial de ISA, y la democratización es importante, pues de esta forma quedará blindada a tentaciones futuras del gobierno de turno", dijo Francisco Ochoa, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén).

La ex ministra de Minas Luisa Fernanda Lafaurie, a quien le correspondió vender las acciones de ISA, reconoció que en el pasado una de las cosas más difíciles de ese proceso fue llegar a un acuerdo con el Ministerio de Hacienda acerca de la necesidad de un esquema de gobierno corporativo para la protección de los accionistas minoritarios. "Ese fue uno de los palos en la rueda más complicados en ese momento", afirmó.

En el largo plazo, Isagén se alistará para jugar un papel estelar en la expansión del sistema energético, pues es una de las llamadas a ejecutar muchas de las obras que requerirá el país para atender la creciente demanda de energía. Según los cálculos de Ochoa, en Colombia se van a necesitar por lo menos 3.000 megavatios adicionales de electricidad en los próximos 20 años.

Fue en la administración de Andrés Pastrana cuando surgió la idea de privatizar la compañía, pero hubo una fuerte oposición, especialmente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), dueña del 12,9%, que puso el grito en el cielo y cuyo gerente era Ramiro Valencia Cossio. Dentro de los argumentos estaba el de que la valoración no era la adecuada, al que había que agregar una serie de contingencias entre las cuales se encontraba pendiente una demanda ante los tribunales tasada en unos 500 millones de dólares por el uso que estaba dando Isagén a las aguas abajo de los embalses de EPM. 

"Gracias a Dios no se vendió porque hoy el Gobierno lo que ve es que tiene una empresa de mucha rentabilidad y que le reportará dividendos importantes", señaló Valencia Cossio, miembro de la junta directiva de Isagén.

El problema de la demanda quedó solucionado. A cambio de su retiro, el Gobierno Nacional se comprometió con sacar adelante una fórmula para la reestructuración de la onerosa deuda del Metro de Medellín.

Liberada del lastre de esa y otras contingencias, la compañía antioqueña apuró el mejoramiento de sus indicadores financieros. El año pasado obtuvo una utilidad neta de 171.209 millones de pesos, un 40% superior a la registrada en 2005 y la utilidad operacional alcanzó los 285.851 millones de pesos.

A diferencia de ISA, el proceso de democratización de Isagén no contempla una capitalización con emisión de nuevas acciones, sino que es la venta de una porción de los títulos en poder de la Nación, con lo cual esta aspira a obtener recursos por 592.000 millones de pesos los cuales irán al Presupuesto Nacional.

"Esa es la razón para que el proceso contemple varias etapas -tres en total- y la primera de ellas será la de ofrecer las acciones al sector solidario, que tendrá la oportunidad de adquirir todo el paquete. El remanente será ofrecido posteriormente al inversionista del común, como ocurrió con el proceso de ISA", explicó Luis Fernando Rico, gerente de la compañía.

Y si al final de las dos primeras fases aún quedan papeles por vender, éstos serán ofrecidos a la International Finance Corporation (IFC), brazo de apoyo al sector privado del Banco Mundial, que ha expresado su interés por participar en la propiedad de la compañía.

Las acciones saldrán a un precio de 1.130 pesos y para el sector solidario se han diseñado líneas de crédito a través del Banagrario y la FEN con condiciones especiales como un año de gracia y cinco para el pago del monto del préstamo.

Para Andrés Restrepo, director de análisis económico de Corficolombiana, la venta de las acciones no puede haberse hecho en un momento mejor. "Desde el punto de vista del mercado, el apetito por los activos locales en mercados emergentes y vinculados al ciclo económico está en su punto más alto", dijo.

Los datos

Isagén es dueña de las centrales hidroeléctricas de San Carlos, Jaguas, Miel, Calderas y de la central térmica Termocentro, las cuales agrupan una capacidad instalada de generación de 2.132 megavatios, cifra equivalente a casi el 20% del total del país. En 2006 la empresa tuvo ingresos totales de 891.160 millones de pesos y utilidades por 171.209 millones.