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Debate gay provocaría cisma anglicano: ¿obispos homosexuales y mujeres en el poder de su Iglesia?

Una de las iglesias históricas cristianas más liberales, con 80 millones de fieles en el mundo (25.000 en Colombia), podría sufrir, en próximos días, un cisma.

26 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Los temas de división son los homosexuales y las mujeres obispos.

Esto hizo que líderes de las 38 provincias de esta iglesia en el mundo se encuentren el próximo mes en África para determinar si sacerdotes gay pueden tener pareja y casarse, como lo hacen los religiosos heterosexuales, así como la posibilidad de casar a personas del mismo sexo (desde los 80 esta comunidad ordena a gais como sacerdotes, y les pide que sean célibes).

Los cambios que proponen los grupos más progresistas y que desataron el inconformismo de los más conservadores se deben discutir antes del 2008, cuando en una conferencia de obispos se determine si los sacerdotes gay y con pareja pueden ser nombrados obispos. El arzobispo de Canterbury, Roman Williams, líder de los anglicanos, manifestó su preocupación.

"Como humano y pecador, temo que la situación termine escapándose a mi control... Temo el cisma no porque considere que sea la peor cosa que puede pasar, sino porque va a perjudicarnos. Va a causar recriminaciones y amargura", afirmó el arzobispo a la televisión británica.

Los grupos disidentes se empezaron a gestar cuando, en el 2003, se nombró como obispo en Estados Unidos a Gene Robinson, divorciado, con dos hijas y quien no niega a su novio, con el que lleva una relación de 13 años.

Esto molestó al ala más conservadora de la iglesia (africanos y asiáticos), la cual manifestó su posible separación. Pero lo que devolvió la polémica fue la elección, en junio del 2006, de Katharine Jefferts Schori como obispa de la provincia de E.U. Iglesias se han opuesto a que ella dirija los rumbos de esta región.

Después de esto, en diciembre, las parroquias de Truro y Falls Church, de Virginia (E.U.), que reúnen a unos 2 millones de fieles, anunciaron su separación de la provincia de ese país y decidieron unirse a la que dirige el arzobispo de Nigeria, Peter Akinola, cuya diócesis tiene unos 17 millones de personas y quien se opone a los reformistas.

Con AP.-