Archivo

Médica y líder de campañas por la vida murió en una cesárea; su bebé sobrevivió

La muerte de la subdirectora del Banco de Sangre del Hospital Universitario del Valle (HUV), María Paula Botero, sobrecogió ayer a sus allegados y gremios de la salud.

26 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Ella, médica cirujana de la universidad Tecnológica de Pereira, cumplía un año en el cargo, donde se esforzaba por concientixzar a la comunidad sobre la importancia de donar sangre para salvar vidas.

Su meta era convertir el Banco de Sangre en el mejor laboratorio y hemocentro del país.

Se desempeñaba como docente del Departamento de Morfología, Área de Histología de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle.

Familiares, colegas y compañeros la recuerdan por su servicio a la comunidad y por el empeño en motivar a las personas para que donaran sangre y así salvaran las vidas de otros y la propia.

Drama en cesárea

La médica llegó el jueves a la Clínica Santillana, pero sufrió una convulsión en el momento de la intervención, aunque el cuadro clínico no se precisó.

El director de Ginecobstetricia del HUV, doctor Hoover Canaval, dijo que no conoce detalles de la situación clínica. Anotó que los índices de muerte por este caso son muy bajos, solo mueren el menos uno por ciento de las madres.

La clínica indicó que los detalles clínicos se los suministró a la familia de la médica.

Botero deja a sus tres hijos, el recién nacido, Felipe; María Camila, de 11 años; y  Juan Manuel, de 3 años, y a su esposo Germán García.