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Cuerpo de un croata que fue a Tuluá a buscar a su hija sigue en la morgue

Había llegado de Alemania el pasado 8 de diciembre, y lo mataron hace 13 días en Tulúa. Venía con el firme propósito de obtener la patria potestad de su hija de 7 años.

25 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Fue identificado como Antonija Spasov, pero ahora las autoridades tratan de establecer si en realidad su nombre de pila era Jashaid Brasius. Tenía 41 años, cabellos lacios y rubios, ojos claros, bigote y barba rasurada. Medía 1,73 de estatura y se caracterizaba por su olor: usaba lociones finas.

El 12 de enero, a las 8:25 de la noche, se movilizaba en un automóvil por la carrera  30 entre calles 35  y 36, cerca al barrio Victoria, cuando recibió dos disparos en la cabeza.

En Alemania conoció a la madre de su hija

A finales de la década del 90 este hombre conoció  en Alemania a una tulueña, Marta, con quien tuvo una hija, y con quien peleaba, desde hacía varios años, la patria potestad, según comentaron quienes lo conocieron.

El ciudadano croata, a quien llamaban Anthony, les había dicho que temía por su vida. Aunque tenía planeado regresar a Alemania el 8 de febrero, decidió  adelantar el viaje para el 15  de enero.

Antes de que lo asesinaran, el 27 de diciembre pasado, la habitación del hotel en que se hospedaba fue allanada por la Fiscalía de Tuluá. Contra él pesaba una denuncia. Una mujer lo acusó  de querer abusar sexualmente de su propia hija.  

El hombre logró saltar por el balcón de la habitación  y escapó.
"Él se murió sin saber qué había pasado con algunas de sus pertenencias el día del allanamiento. Nunca las quiso reclamar para evitar males mayores", dijeron algunos de sus conocidos.

El 28 de diciembre, al día siguiente del allanamiento, decidió  irse del hotel y alquilar, por unos días, un apartamento localizado en el segundo piso de la casa de una reconocida familia del barrio Victoria, sector céntrico de Tuluá.

Ahí le consiguieron un auto en alquiler en el que se desplazaba con su equipo de sonido a todo volumen. En ese mismo automotor fue baleado.

Ahora las autoridades dudan de su nacionalidad. "Contra el ciudadano, de quien no se sabe a ciencia cierta su nacionalidad, habían instaurado una denuncia penal con un nombre y al momento  del levantamiento del cadáver se  encontró que tenía otro. Puede tener más de cuatro identidades", dijo el fiscal Quinto Seccional de Tuluá, Leonardo Castro Salgado, quien asumió  las investigaciones, en primera instancia.

En el Icbf de Tuluá el extranjero reclamó la paternidad de la pequeña y para ello iba a practicarse una prueba de ADN.

La abogada Victoria Eugenia Lozano, quien lo representó, dijo que la identidad de él era Antonija Spasov. La mamá de la niña, quien vive con su abuela, está fuera del país.