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Criterios / El concejo

Por Jairo Cruz Rodríguez

25 de enero 2007 , 12:00 a.m.
 Estamos entrando en un año electoral decisivo para los pueblos, pensando en cómo despejar el horizonte de una Duitama adormecida y postrada por la inoperancia de 17 ciudadanos que fueron elegidos más por amiguismo que por idoneidad, demostrados a través de la mudez propia del corto intelecto, reflejado en tediosas cesiones del concejo.

Si bien es cierto que el desorden ciudadano habla por sí solo y que el programa de gobierno camina muy cansado, estos son el resultado de la indiscutible incapacidad y de que fallamos en la elección, no sólo por definición de consciencia, sino por desequilibrio mental, al no darnos cuenta que al elegir por 'amiguismo' es elegir por conveniencia. Es preciso despertar un sentido de buen compatriota y reflexionar y a meditar sobre cuál debe ser el perfil de quienes aspiren a llegar al Concejo de Duitama; en mi criterio debe ostentarse un título profesional, con conocimientos en el manejo público.

Las próximas elecciones son la sublime oportunidad democrática, no para seguir eligiendo mudos por naturaleza, ni incapaces por desgracia, sino ciudadanos activos y conceptuales frente a un programa de gobierno.

El compromiso no es con el Alcalde, sino con la ciudad y para ello hay que tener una mente lúcida en la discusión de cada proyecto.
 Si muchos concejales quieren repetir, que le muestren a Duitama por qué quieren volver, si después de protagonismo payasero dentro y fuera del concejo merecen o no un nuevo respaldo. Si por pereza o por ignorancia no pueden levantar la frente, será una señal de vergüenza y engaño, por lo que tendremos el valor civil de decirles no en las urnas y entonces estaremos dando una cátedra de patriotismo y amor por Duitama, apoyando a quien lo merezca y castigando al inmerecido.

Dejemos a un lado el sentimentalismo y con su voto de consciencia reconstruyamos la seriedad y la credibilidad del concejo.

Derrotemos el charlatanismo que descalifica la dialéctica y ofende la misma dignidad humana y para que Duitama vuelva a sentirse orgullosa de su concejo. Nada podremos reclamar, si tanto hemos elegido mal.