Archivo

Confesión de Salvatore Mancuso no llega ni al 5 por ciento de los crímenes que se le atribuyen

Reconoció al menos 300 asesinatos, pero a uno solo de sus bloques, el 'Catatumbo', la Policía le adjudica 7.300 de los 8.113 muertos en Norte de Santander, entre 1999 y 2004.

20 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Y eso que Norte de Santander fue apenas uno de los 10 departamentos que el ex jefe paramilitar incluyó en los relatos sobre su recorrido criminal de 11 años.

¿Fueron los hechos confesados la cuota que se fijó Mancuso para lograr los beneficios de Justicia y Paz o responden realmente a lo que conoció en su vida como jefe de autodefensas?

En apariencia, ni siquiera parece saber cuánta gente hizo matar. En 24 de las 87 acciones armadas en las que resumió su actividad en el bajo mundo dijo desconocer el número de víctimas, incluso de masacres tan conocidas como la de Macayepo, entre Bolívar y Sucre, donde el 16 de octubre de 2000 lloraron por su culpa las familias de 15 campesinos.

Esto sin contar con que definió como combates con la guerrilla nueve de los 87 hechos relatados.

Pero "guerrilleros" también llamó a los 234 muertos que mencionó con nombre propio. Fue tanta la indignación por esto que los tres hijos de Aurelio Areiza, asesinado en la masacre de El Aro, abandonaron el martes la sala donde lo escuchaban por circuito cerrado de televisión.

"Diez años después sigue diciendo que mi papá era un guerrillero", afirmó con los ojos inundados de lágrimas uno de ellos. Los tres hermanos se fueron añorando un momento para confrontar cara a cara a Mancuso.

Le pasó la pelota a la Fiscalía

Mientras en las víctimas las confesión del ex jefe 'para' revivió el dolor por la frialdad con que habló de sus muertos, en militares y políticos sembró zozobra.

Como si quisiera lavarse las manos frente a quienes temían su versión ante Justicia y Paz, Mancuso remató la audiencia del martes diciendo: "Mi compromiso es contar toda la verdad de lo que conozco, pero no estoy incriminando ni denunciando, sino que ustedes (la Fiscalía) tienen que analizar toda la información que les estoy dando y ver si hay un delito o algún culpable de la situación".

Pero, de hecho, confirmó lo que a muchos les daba vergüenza reconocer: la colaboración que sus matones recibieron hasta de generales de la República y funcionarios judiciales como la siniestra ex directora de Fiscalías de Cúcuta Ana María Flórez. Y cumplió su advertencia de entregar la prueba reina de la presencia de 4 senadores, 7 representantes a la Cámara, dos gobernadores y 5 alcaldes en un pacto con las Auc para "refundar la patria".

Hasta un nicaragüense quedó envuelto en su confesión. Dijo que había sido guerrillero del Eln y que luego guió varios asesinatos 'paras' en Tibú y La Gabarra.

En fin, con su frialdad, el ex jefe de las Auc terminó de decepcionar a las víctimas, que no ven próxima una oportunidad para confrontarlo, y les demostró a quienes en la sombra apoyaron sus acciones que no va a perder los beneficios jurídicos por protegerlos. Está por verse cuánto más dirá y a quién más pondrá contra la pared en las versiones libres que lo esperan a partir del 25 de enero.

Ya, de hecho, le plantea un reto a la justicia colombiana, a la que también dejó mal parada porque lo había exonerado de hechos como el de la masacre de Pichilín, en la que confesó su participación.

Por los oídos de esa justicia pasaron esta semana los relatos de cientos de crímenes cometidos durante 11 años, cuando ella solo lo había condenado por uno: por la masacre de El Aro, a 40 años. ¿Cuánto tiene la Fiscalía de lo que Mancuso no confesó?

Tres momentos ante el fiscal de Justicia y Paz

1 Asesinato de Jorge Gnecco

Sobre el asesinato de Jorge Gnecco, hermano del controvertido Lucas Gnecco, por dos veces gobernador del Cesar, y de José 'Pepe' Gnecco, que fue senador, Mancuso dijo que había sido un juicio de responsabilidad por el secuestro de Julio Zúñiga, que se hizo sin consentimiento de las Auc.

"La orden de Castaño, 'Jorge 40' y mi persona era dar de baja al señor Jorge Gnecco y su grupo de seguridad privada ilegal, una convivir que tenía y que se dedicaba al homicidio, robo de mulas. "(...) Gnecco fue uno de los primeros patrocinadores de las autodefensas del Magdalena (...)

"Tuvo participación en el secuestro de otros dos empresarios. Se robaba las mulas, todo a nombre de las Auc, e iba a aspirar a la Alcaldía de Santa Marta.

"(...) El comandante Castaño se enteró de esa situación y dijo: le prohíbo terminantemente que aspire".

2 Poder en la Universidad de Córdoba

"Decidimos intervenir la Universidad (...), entonces es cuando yo llamo al Consejo Superior y les digo que elijan como rector a Víctor Hugo Hernández (...). Él se comprometió a sanear la Universidad, a arreglar el problema pensional, a hacer una evaluación estricta a la U, una serie de compromisos. No cumplió y yo le exigí la renuncia.

"En una ocasión cité a una reunión a Ralito a unas personas que tenían la responsabilidad de direccionar la Universidad.

"(...) Les dije que no podían acabar con el patrimonio cultural de una región. Les dije: necesitamos ponerle contención al foco de corrupción que hay acá.

"Hugo Iguarán, candidato a la rectoría de la Universidad de Córdoba, (...) estuvo en las negociaciones del Caguán. Por esa situación se le da de baja".

Tres respuestas a las víctimas

Mancuso respondió así a las inquietudes de las Madres de La Candelaria de Medellín:

"Aprovechando la oportunidad de que usted (el fiscal del caso) está conversando con las víctimas, me gustaría decir que tuve la oportunidad de revisar el listado de casi 200 personas que ellas me hicieron el favor de entregar. Yo les entregué copia a los comandantes en la cárcel de Itagüí, para que averigüen qué pasó con cada uno de los que que aparecen en ese listado.

"Solamente tres personas de las casi 200 que aparecen allí estaban en zonas de comandantes que estuvieron bajo mi jurisdicción y responsabilidad. Y ya me estoy dando a la tarea de (averiguar por) esas tres personas con la gente que estaba en el área.

"Los otros comandantes están en este momento buscando la información, que les entregaremos a las víctimas en un tiempo prudencial".

El hoy jefe de 'Águilas negras' era uno de los matones

  • Camilo'. Ex militar. Mataba en Norte de Santander. Tras el desarme del 'Catatumbo' huyó de Ralito. Sería jefe del grupo emergente 'Águilas negras'.
  •  'H-2': Cuñado de Carlos Castaño. Ejecutaba asesinatos y masacres en Córdoba y Urabá. Las autoridades investigan si está muerto.
  •  'Cobra': Otro de los matones de Mancuso y Castaño en Córdoba y Sucre. Mancuso dijo que los mismos 'paras' lo mataron por 'excesos' contra la población.
  •  'René' y 'Baltazar': eran jefes de sicarios en Cesar y Magdalena en los primeros años de la incursión 'para', a mediados de la década pasada.

Mancuso los señaló

  • Ana María Flórez. Ex directora de Fiscalías de Cúcuta. Mancuso dijo que señalaba fiscales. El fiscal Luis Camilo Osorio la defendía.
  • Danilo González. Coronel de la Policía. Lo relacionaban con el cartel del norte del Valle. Intervino por Mancuso tras captura.
  • Walter Fratini. Mayor del Ejército. Mancuso menciona su participación en 11 acciones armadas en Córdoba. Muerto.
  • Jorge Rojas. Capitán del Ejército. Preso por el atentando a Wilson Borja. Mancuso dice que creó el 'Bloque Capital'.
  • Rodrigo Quiñónez. Fue comandante de la Infantería de Marina en Corozal para la época de varias masacres.
  • David Hernández. Mayor del Ejército. Condenado por secuestro, huyó y se convirtió en '39'. Murió en el 2004 en el Cesar.
  •  'El Nicaragüense'. Guerrillero del Eln nacido en Nicaragua. Orientó a los 'paras' en masacres de Tibú y La Gabarra.

Algunos crímenes de los que no habló Mancuso

  • Barrancabermeja, 16 de mayo de 1998: 'paras' de Castaño y Mancuso mataron a 7 personas y desaparecieron a otras 25.
  • San Pablo, Sur de Bolívar, 8 de enero de 1999: fueron masacradas 14 personas.
  • San Juan Nepomuceno, Bolívar, 11 marzo de 2000: hubo 8 muertos y desaparecidos.
  • Arenal, Sur de Bolívar, 2 de octubre de 1999: 'Paras' masacran a 8 campesinos.
  • Pueblos palafíticos de la Ciénaga Grande de Santa Marta, noviembre del 2000: la cifra de muertos pasó de 60.
  • Chengue, municipio de Ovejas: El 17 de enero de 2001 los 'paras' asesinaron a 34 personas.