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Tumbar o no el aeropuerto Eldorado de Bogotá se decidirá dentro de seis meses

Remodelar la estructura de la terminal aérea más importante del país, convertirla en un lugar sismorresistente, podría costar más que construir uno nuevo, y eso lo tiene muy claro el Gobierno.

20 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Sin embargo, el nuevo 'dueño' de Eldorado por los próximos 20 años, Luis Fernando Jaramillo Correa, no se cansa de repetir que el actual terminal tiene 50 años y que lo ideal sería derribarlo y construir uno nuevo.

Por ahora, el concesionario Opaín, que desde este domingo a las cero horas recibió la operación del aeropuerto, esperará que los seis meses de plazo se reduzcan y que en menos de la mitad puedan saber a ciencia cierta lo que van hacer.

Ellos quieren un terminal moderno y para ello quieren tumbar no sólo el de pasajeros, sino el de carga y de esta forma tener la posibilidad detener dos terminales más funcionales y modernos.

Pero mientras la Aerocivil lo define, todos los 420 contratos de los locales comerciales seguirán en manos de la Aeronáutica Civil, hasta tanto resuelva 80 pleitos con los arrendatarios.

La idea de las partes es poder avanzar en la solución de los conflictos y poco a poco ir entregado los contratos saneados al concesionario.

En lo que tiene que ver con el movimiento de personal, el director de la Aerocivil, Fernando Sanclemente, explicó que 62 empleados de la entidad pasaron a Opaín y que otros serán reubicados, mientras que un número saldrá pensionado.

Por su parte Jaramillo Correa explicó que en lugar de despidos, desde septiembre, cuando se inicien las obras se tendrán 1.000 empleados directos y 4.000 indirectos.

Con respecto a las restricciones de la segunda pista, la Aerocivil y el Concesionario buscarán alternativas para eliminarlas.

JAIRO CHACÓN GONZÁLEZ
REDCACIÓN ECONÓMICA