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Fue enterrado en Medellín el niño que murió en una piscina de Cartagena

El niño falleció el jueves en la tarde cuando fue succionado por el tubo de la piscina del Hotel Hilton, que según denuncias de familiares y turistas tenía la rejilla en mal estado de mantenimiento.

18 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Testigo del incidente en la piscina asegura que pasaron 17 minutos antes de que un socorrista atendiera a la familia que se esforzó por rescatar al niño sin conseguirlo.

El percance ocurrió el jueves a la 1:00 de la tarde. El menor, y sus familiares habían regresado de la playa, y tenían pocos minutos de haberse metido a la piscina de adultos. De pronto, ante la sorpresa y el desespero de todos, el niño fue succionado desde los pies.

Mario Sánchez Sierra asegura que cuando el niño Nicolás Espitia Álvarez, que vivía en Medellín y estaba de vacaciones con su familia, finalmente fue sacado del tubo de succión, ya había pasado más de una hora.

Un pedazo de rejilla, que según el testigo evidencia la falta de seguridad en la boca del tubo está en poder del abuelo del pequeño como evidencia de que no había suficientes medidas de seguridad en la piscina.

Conmoción en busca de ayuda

El abuelo y la madre del menor -quien estaban al lado de él- gritaron pidiendo auxilio, "y a los 17 minutos exactos fue que apareció el primer funcionario de rescate del hotel. Con toda la calma del caso, se quitó la ropa, acomodó la mochila y se tiró al agua", recuerda Sánchez Sierra, un ingeniero mecánico que almorzaba a esa hora cerca de la piscina y registró imágenes de la emergencia. 

Las maniobras de rescate, en las que intervinieron los Bomberos, duraron cerca de una hora porque -cuentan los familiares- el personal del hotel estaba desorientado sobre la posible ubicación del menor debajo del lecho de la piscina, y no se disponían de unos planos.

Guillermo Álvarez Acosta, abuelo del pequeño, fue el primero en tratar de sacarlo, luego se unió un huésped, pero la fuerza de succión los venció. Era una tubería de PVC de 8 pulgadas, con la entrada en una de las paredes de la piscina.

A la final, luego de bajarle la presión al agua, los Bomberos cortaron con sierra el tubo y el cuerpo del niño fue rescatado; pero cuando fue atendido en el hospital Bocagrande -ubicado a cinco minutos del hotel- ya no tenía signos vitales.

El abuelo tuvo la precaución de guardar la rejilla de pasta que debía estar protegiendo el sitio por donde fue succionado el niño, y se la iba a enseñar a las autoridades como prueba de la supuesta negligencia del Hilton en el mantenimiento de su sistema de piscinas.

Respuesta del Hotel

El gerente, Vinod Agarwal, lamentó lo ocurrido y resaltó que se trata de un hecho excepcional en los 23 años que lleva funcionando el hotel, y agregó que a la par de la investigación de las autoridades, avanza una interna para determinar las causas del incidente.

Aseguró, así mismo, que las tres piscinas del hotel son sometidas a un riguroso proceso de mantenimiento diario, con tres revisiones en cada jornada, y que tan pronto se dio la voz de auxilio desde el sitio de los hechos, el personal de rescate entró a actuar como era su deber.

También dijo que independiente del curso y los resultados de la investigación, el hotel está dispuesto a colaborarle a la familia en todo lo que necesite.

Nicolás era el menor de los dos hijos de Nelson Espitia (quien no vino en el viaje) y Gladis Álvarez. Acaba de terminar primer año en el colegio Hontanares de la capital antioqueña.

El levantamiento del cadáver se realizó en el hospital Bocagrande. "Los paramédicos que lo atendieron dijeron que si lo hubiesen traído un poco antes, lo hubieran salvado", dijo Rafael Díaz, tío del menor. 

CARTAGENA
JAVIER FRANCO ALTAMAR