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Compras fantasmas por valor de 110 millones de pesos tienen en líos al alcalde de Ataco (Tolima)

El mandatario, Helver González, es investigado por la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría del Tolima a raiz de varias compras que realizó al almacén Distrigarzón durante el 2004.

18 de enero 2007 , 12:00 a.m.
Según las investigaciones, en las compras hubo fraccionamiento y celebración indebida de contrato debido a los montos y a la gran variedad de artículos que se solicitaron, entre ellos puntillas, tubos de alcantarillado, material de construcción, pupitres y hasta un computador.

Distrigarzón entregaba el mismo día del pedido los artículos requeridos por la Alcaldía que en el caso particular de una orden por 99 pupitres, fueron requeridos, entregados y pagados el mismo día.

Tolima 7 días habló con varios proveedores de pupitres y ninguno tenía la capacidad ni el stock para entregar el mismo día la cantidad requerida por la Alcaldía de Ataco.

Además la celeridad en la viabilización de los dineros para el pago de los mismos, que normalmente se demora de manera eficiente tres días, aquí se realizó en horas.

A eso se suma que según registros de la Cámara de Comercio del Espinal, en la dirección calle 7 No. 5-44 de Ataco, donde supuestamente funcionaba la distribuidora, existe un local que por más de 10 años vendió tintos, gaseosa y bizcochos.

La denuncia la hizo un grupo de ciudadanos en cabeza de Jesús Eduardo Molina, quien con documentos en mano presentó ante la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría del Tolima, las presuntas anomalías cometidas por la administración municipal.

Molina señala que por estas denuncias ya fue víctima de amenazas y hostigamientos, lo que lo ha obligado a 'camuflarse' cada vez que visita el pueblo.

Al caso de Distrigarzón, se suma, la compra de dos volquetas, a través de un convenio con la cooperativa Conalde, donde según la factura de entrega los motores tienen un numero y el Soat otro, además después de dos años, no están a nombre del municipio y aparecen registradas con placas que el ministerio de Transporte no ha otorgado a ningún vehículo oficial.

Por el contrario, para el alcalde de Ataco, Helver González, no hay nada ilegal y asegura que esos temas ya son parte de una investigación que lleva la Fiscalía. "Es a ella a la que debo responder por mis actuaciones", le aseguró a Tolima 7 días.

Sin embargo, el mandatario afirma que todas sus actuaciones han sido transparentes. "Si no es así, me pueden llamar mentiroso".

Y es que las pruebas son contundentes, pues Molina presentó ante la Fiscalía más de 30 facturas Distrigarzón, que en marzo de 2004 comienzan con el consecutivo 0002 y terminan en diciembre con el 0032, donde se observa que durante nueve meses la Alcaldía de Ataco fue, posiblemente, su único cliente.

'Ahí sólo vendían tinto'


Por otra parte, y según los vecinos de la supuesta oficina de Distrigarzón, allí, en la calle 7 No. 5-44 de Ataco, nunca ha funcionado nada con las características de una bodega o sede de una distribuidora.

"Eso es un local de 16 metros cuadrados en el cual, don Carlos Garzón solo vendía tinto", expresaron los vecinos del local.

Carlos Garzón es un hombre de 69 años, que aparece como representante legal, pero que no recuerda haber tenido un negocio de semejante envergadura.

"Tuve una venta de gaseosa y tinto en ese local, no más. Mi hijo (Ancizar Garzón) es el que administra los negocios", expresa.

Ancízar Garzón, hijo de Carlos, asegura que la miscelánea si existió en el lugar, pero que con la Alcaldía nunca facturó más de 60 millones de pesos.

"Mi única labor era administrar el negocio, pero a raíz de una enfermedad que sufrió mi padre se cerró", precisa Ancízar Garzón, quien durante 11 años ha sido el administrador de Cafisur, la otra proveedora de artículos para la Alcaldía.

Las volquetas indocumentadas

La Alcaldía de Ataco compró en el 2005 dos volquetas por 314 millones de pesos al Centro Automotor Diesel de la ciudad de Bogotá.

Sin embargo, dos años después, los dos vehículos utilizados en la recolección de basuras, no aparecen a nombre del municipio, es más, en el Soat, el número de motor de una de las volquetas difiere del grabado original. El ministerio de Transporte afirma que las placas con las que aparecen registrados los vehículos en el seguro obligatorio, TLZ - 109 y TLZ - 632, a noviembre de 2006, no habían sido asignadas por los organismos de tránsito del país.

El Alcalde asegurá que los vehículos se encuentran asegurados legalmente por la Agrícola de Seguros.

Concejo anuncia más control

En el Concejo de Ataco no tenían conocimiento de las denuncias contra la Alcaldía. Los concejales Eder Ballesteros y Hector Animero, aseguran que el control político que se realiza siempre se ha basado en los informes escritos que presentaba el mandatario.

"Él (el Alcalde) siempre nos ha dicho a viva voz que las volquetas son del municipio, que se compraron hace dos años y nunca nos preocupamos por pedir los papeles".

Los concejales dicen que nunca escucharon hablar de Distrigarzón. "No sabemos qué es. Llevamos tres años en el ejercicio de nuestras funciones y es la primera vez que escuchamos de ese almacén".

Anuncian que llamarán al alcalde para que rinda los descargos necesarios, pero recalcaron que el trabajo del burgomaestre ha sido importante. "Ha realizado obras en la mayoría de las veredas y se ha preocupado por mejorar la calidad de las viviendas", señalan.