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Síntesis / Plan estratégico exportador

Por Álvaro Montoya Patiño, Presidente Arco.

18 de enero 2007 , 12:00 a.m.
El Tolima ha sido huérfano en la construcción de visión, porque desafortunadamente la dispersión y diferentes intereses personales e institucionales no lo han permitido. Solo hemos tenido individualidades, ligerezas y desaciertos cuando proyectamos al departamento como líder exportador, soportado en sectores y cadenas productivas que hoy prácticamente no existen.

Nuestro Gobernador, líder natural y cinergizador, debe convocar a todos los estamentos y sectores en la proyección y construcción de una hoja de ruta que nos lleve a tener un Tolima viable y prospero. Por ello, le hacemos un llamado a que en principio y de manera urgente, promueva la elaboración del Plan Estratégico Exportador y así, se redimensione el potencial regional en beneficio del crecimiento económico y el desarrollo regional. Para esto, la Asociación Nacional de Exportadores Analdex y su presidente Javier Díaz, ha ofrecido su concurso para acompañar el tema, y sinceramente esperamos que el primer mandatario considere la propuesta y recoja todos los esfuerzos realizados en este sentido, incluyendo el mismo Carce Tolima, que ya no tiene dolientes y que seguramente seguirá sin vida, si no cambiamos la morronguera de quienes han podido y no han querido.

Un plan regional como ejercicio meramente académico, sería peligroso e irresponsable. Toca asumirlo con grandeza y concertadamente con la universidad, el empresariado y la autoridad gubernamental. Debe establecerse allí la oferta exportable regional y desarrollarse toda una cultura exportadora que facilite la tarea de abrirse a los mercados; se debe también acompañar los macroproyectos de infraestructura financiados por el gobierno central, asegurando que sean aprovechados y magnificados por los sectores productivos y gobiernos locales. Un plan exportador debe girar en por lo menos cinco ejes estratégicos operativos y un gran propósito que debe ser sin duda el mejoramiento de la calidad de vida de todos los tolimenses, golpeando frontalmente indicadores de miseria como el ingreso per cápita menor a 2 dólares/día, un desempleo del 20 por ciento y un analfabetismo que ya supera los 130.000 paisanos.

La asociatividad debe ser indiscutible. Difícilmente hemos podido hacer grandes cosas solos; requerimos de socios estratégicos que promuevan, sueñen, sientan e inviertan en la región.

Una agroindustria repensada, que responda a la aptitud del suelo tolimense y las oportunidades del mercado; sembrando en cada hectárea, finca o vereda, lo más eficiente y productivo pero igualmente requerido y comprado, donde a través de agroredes se llegue organizadamente a puntos directos de venta, localizados en grandes mercados como Bogotá y el exterior. El turismo será determinante para la región que queremos. El gobierno departamental tiene las cosas claras y viene promoviendo acertadamente los circuitos turísticos de Melgar, Honda e Hidroprado; pero aquí, sugerimos incluir a Ibagué dentro de sus planes como eje central de esta estrategia. Con el circuito de Honda, Mariquita y Ambalema, debe irse más allá y por iniciativa privada solicitarse como zona franca industrial y turística, aprovechando simultáneamente al turismo histórico y cultural, la infraestructura férrea, fluvial, vial y aeropuertuaria que se tiene y se proyecta tener, en beneficio del sector productivo regional y la inversión internacional.

"En el norte se debe solicitar una zona franca industrial y turística".