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Gobierno y Fiscalía estiman que no es necesario que víctimas de Mancuso estén en todo el proceso

ONG argumentan que por tratarse de crímenes de lesa humanidad las audiencias deben estar abiertas a todo el público.

14 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Otros preguntan cómo saber si el acusado se refirió o no a un crimen si no se les permite el ingreso a los interesados.

Ante los reclamos, en las próximas semanas se comenzará a definir en qué condiciones podrán seguir asistiendo las víctimas a las audiencias.

El año pasado, los problemas logísticos fueron varios. Ante la exigencia de evidencias que lo inculpen de crímenes, muchos quedaron por fuera de las dos sesiones que cumplió Mancuso en diciembre. Otros no pudieron entrar porque apenas se permitió una persona por familia. Unos más, no pudieron llegar a Medellín por falta de recursos para viajar o no sabían, dicen abogados.

Por todo ello, en esa oportunidad tan solo 10 personas, entre abogados y víctimas, lograron asistir a la audiencia.

También se evidenció la falta de información, ya que tras la publicación del edicto citando a la diligencia, se recibieron 650 denuncias contra Mancuso. Ahora la citación también se hace en televisión.

Por eso apenas a las 8 de la mañana de hoy se sabrá si quienes perdieron a sus familiares en masacres como El Aro y La Gabarra o en crímenes selectivos en Tibú, de los que se sindica a los bloques 'Norte' y 'Catatumbo', al mando de 'Santander Lozada', llegarán a reclamar.

En zonas de operaciones de Mancuso murieron y desaparecieron más de 200 personas en crímenes colectivos y selectivos entre 1997 y el 2000.

Por ahora, las únicas que tienen esperanza, son las Madres de La Candelaria, que buscan a 154 desaparecidos.

Aunque no son víctimas de Mancuso, ellas accedieron a las audiencias y lograron un compromiso del jefe 'para' de indagar su paradero.

Pero la expectativa no está centrada solo en el acceso de las víctimas a las audiencias.

Se espera que Mancuso recupere la memoria y le cuente al país no solo de las matanzas sino de los vínculos de políticos con las Auc y señale con nombre propio a miembros de la Fuerza Pública que apoyaron a su grupo.

Hasta ahora solo ha responsabilizado a personas muertas, no ha dicho una palabra sobre quiénes los financiaron o eran 'cuota' de las Auc en cargos públicos y menos de los crímenes. Por eso, a los dolientes les quedó mal sabor y aún esperan la verdad.

Lo que ha dicho

  • Es muy poco lo que el 'Mono' le ha dicho a la justicia sobre sus acciones en 24 años en las Auc.
  • En la primera audiencia reconoció que a comienzos de los 90 integrantes del Ejército le dieron apoyo logístico a su organización armada.
  • Con nombre propio señaló al mayor Walter Fratino (muerto) como el hombre que los proveía de armas con salvoconducto. Dijo que entregaba información sobre presuntos auxiliadores de la guerrilla.
  • Según él, solo era subalterno de Carlos y Vicente Castaño.
  • Dijo desconocer la ubicación de fosas, que alias 'Camilo' era quien decidía los asesinatos y que antes de desmovilizarse quemó su contabilidad.

Lo que le falta recordar

  • Quiénes son los 'seis notables' de los que habló Carlos Castaño y que según él eran unos hombres prestantes que señalaban a que líderes mataban.
  • Quiénes son los congresistas que hacen parte del 35 por ciento que según él tienen las autodefensas en esta corporación. Y qué políticos regionales los ayudaron.
  • Cómo y por orden de quién realizaron masacres como las de Maripán y las de Ituango, al igual que numerosos crímenes selectivos.
  • Cómo era el negocio de la coca de la organización. Cuál es eran las rutas, con que 'capos' trabajaron y cómo se beneficiaron ellos de este ilícito.

650 fueron las denuncias que se presentaron contra Salvatore Mancuso luego de que se publicó el primer aviso emplazando a quienes se consideran sus víctimas.

MEDELLÍN