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Libro rinde homenaje a Carlos Pinzón, un hombre de los medios

David González escribió anécdotas laborales y personales del alma de la Teletón.

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29 de junio 2015 , 04:04 p.m.

Carlos Pinzón se puso a llorar en su apartamento en Bogotá cuando su esposa, Helena Suárez, le leyó por primera vez el libro de sus memorias.

Nos sentamos como a las 2 p. m. y fue una sola lectura. Le iba mostrando las fotos. Al finalizar, él me dijo: esta es la recuperación de mi vida, pero, sabes qué, no me acordaba de muchas cosas. Fue algo muy bonito”, recuerda Helenita, como le dice Pinzón a la mujer con quien comparte sus días desde hace 32 años.

Carlos Pinzón: el comunicador social surgió como una idea de una de las hijas de Pinzón, Claudia, quien está radicada en EE. UU.

A ella se le ocurrió hacerle un homenaje en vida a su papá y pensó en un libro, así que me pidió que lo escribiera”, recuerda el periodista y amigo de la familia David González. “A don Carlos no le gustaba mucho la idea, pero al final aceptó porque era su hija y porque me conocía”.

Durante casi un año, González recopiló información y fotos inéditas, con la ayuda de Norma, Claudia y Carlos jr. –los tres, hijos de Carlos–, así como de Helena. Pero, sobre todo, sostuvo largas charlas con él, acerca de sus anécdotas.

“Me invitaron a Pekín a entrevistar al líder comunista Mao Tse-tung, cuyo gobierno en China cumplía diez años. Pero era 1960 y no existían grabadoras, la única que había en el país me la prestó la Embajada de Estados Unidos. Solo tenía un pequeño inconveniente: ¡había que darle cuerda cada dos minutos! Ya te imaginas el encarte”, relató Pinzón en una entrevista que le concedió a este diario hace algunos años.

Ese viaje a China, su narración de la llegada del hombre a la Luna y programas inolvidables como Hit Parade, Domingos Circulares y El Club de la Televisión forman parte del documento, que revela aspectos desconocidos de este hombre de medios que empezó a los 17 años como locutor y cerró su ciclo con la última Teletón, en 1995.
“El primer encuentro que tuvimos fue de ocho horas, en un viaje de Pinzón a Orlando, para visitar a su familia. Pero mucha de esa información debimos corroborarla porque a él ya le falla la memoria. Allí jugó un papel muy importante Helenita, apoyo grande en cuanto a fechas, lugares e información detallada”, recuerda el autor del libro, que ya se consigue en las librerías Panamericana y que se lanzará en Estados Unidos en octubre, cuando Pinzón cumpla 88 años.

Los capítulos del texto fueron clasificados en su historia familiar y su paso por la radio y la televisión; incluso, su único hermano vivo, Leopoldo, y su amigo el violinista Frank Preuss se sumaron al homenaje.

Hay una anécdota que no clasificó en el libro y sucedió cuando celebramos los 50 años de vida profesional de Carlos, en Zipacón. El compositor Eduardo Cabas le regaló una especie de directorio en blanco para que redactara sus memorias. Pero Carlos se sentía incapaz de ponerse a escribir sobre él mismo”, dice Suárez, quien recalca la hermandad de su esposo con este municipio de Cundinamarca, que lo declaró su ‘hijo ilustre’ y donde le realizarán un tributo el domingo. Se leerán fragmentos y habrá firma de libros.

“Cuando viví en Zipacón –recuerda Pinzón– me inventé un festival de música clásica y construí una cabaña que bauticé Beethoven. También fundé el Museo del Disco, donde reposa un original de Caruso, de 1901”.
El autor de Carlos Pinzón: el comunicador social recalca la labor solidaria que hizo este hombre nacido en Choachí.
“Desde el principio, tenía claro que quería escribir de forma sencilla. Don Carlos fue un hombre de la calle, de los necesitados. Sin duda, su legado fue el servicio al prójimo”, comenta González.

Pinzón revela un episodio que marcó su paso por la Teletón: “Una vez, Gabriel García Márquez llamó por una línea privada a decir que donaba 100.000 pesos porque no íbamos a llegar a la meta, pero pidió que no dijéramos su nombre. Cinco minutos más tarde estaba yo al aire diciendo que el nobel de Literatura nos acababa de donar plata. Él se puso furioso, pero eso empujó mucho al público”.

Ganador de cientos de reconocimientos, entre otros la India Catalina a toda una vida, la Cruz de Boyacá, la orden Murillo Toro y el premio a Las glorias de la televisión, Carlos Pinzón es la historia viva de las comunicaciones en Colombia.

Él ha sido un privilegiado, ha vivido la transición y el avance tecnológico: de la televisión en blanco y negro a la de color, y ahora a las plataformas digitales”, finaliza su esposa.

Sofía Gómez G.
Cultura y Entretenimiento
En Twitter: @s0f1c1ta