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'Vuelve la pesadilla'

28 de junio 2015 , 08:22 p.m.

'Vuelve la pesadilla'

Señor Director:

Al observar las masacres del Estado Islámico, los insensatos atentados de las Farc y los asesinatos de Charleston, hay que hacer referencia al concepto psicoanalítico de la “religión o, más bien, del fanatismo como neurosis obsesiva y psicosis”. No del ideal católico, pregonado por el sacerdote De Roux como paradigma de la concordia, ni del islamismo evolucionado, sino de la persistencia en la ignorancia de individuos y colectividades que no han superado conflictos ni pulsiones arcaicas que crean rupturas con la realidad, representada por la democracia, el pluralismo, la libertad y los derechos humanos. Que les resultan intolerables y desencadenan fantasías magnificadoras e irracionales.

Siguiendo a Freud, ¿podríamos vislumbrar una solución analítica en la que estos hombres habituados a aceptar sin “crítica” los absurdos y las contradicciones alcancen la “madurez” ideológica y la racionalidad para superar sus represiones egoístas y antisociales en concertaciones con sus sociedades? ¿O esto es un imposible que solo se resolverá al cumplir con sus pulsiones suicidas?

Carlos H. Quintero B.

Hablando en serio

Señor Director:

Si el Gobierno no es capaz de parar el desangre del petróleo y la contaminación de las aguas por la fuerza, es decir, con las FF. AA., pues hágalo pasivamente; de lo contrario, es facilitarle la ejecución del delito al terrorista.
Para evitar el derrame del crudo en las carreteras, y que luego vaya a parar a los ríos y al mar, ¿por qué la CAS, el Ministerio de Ambiente, el Gobernador del departamento y el Alcalde no ordenan la suspensión del transporte de crudo temporalmente, mientras dejan de regar los terroristas el producto; y, por consiguiente, también parar temporalmente la producción, de tal a manera que se les quita la tentación de cometer esta fechoría, por ahora?
Dirán los genios, para especular, que la producción no puede suspenderse. Pero ¿cuál producción? Ahí se está produciendo, pero contaminación: un barril de petróleo crudo regado en una carretera no produce sino contaminación.

Fabio A. Ribero Uribe
El Socorro (Santander)

No se pueden confundir papeles

Señor Director:

Se tornan irritantes y muy aburridores los ambientes de la administración pública cuando alcaldes o gobernadores se inmiscuyen en asuntos que no son de su resorte institucional, sino que, más bien, lindan con actividades políticas, trayendo consigo extralimitación de sus funciones.
Ahí vemos, en estos días, al de Bogotá impartiéndole justicia a un expresidente. Se vuelven hasta jueces.
Todo ello inficiona las atmósferas. No hay que ser tan desapacibles y broncos.
Las manifestaciones del Poder Ejecutivo deben estar alejadas de actitudes y acciones propias de los que pertenecen al Poder Legislativo.

Rogelio Vallejo Obando
Bogotá