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CDP del cuero, un espacio para el posconflicto en el Valle

Esta zona que recibe gran parte de los efectos del conflicto alista programas para una eventual paz.

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28 de junio 2015 , 03:01 p.m.

Hace unos años el encuentro de estas personas era impensable y si lo hacían era para choques armados que podían ser fatales.

Hacían parte de grupos armados ilegales, enfrentados en una guerra que lleva más de medio siglo.

Tras dejar atrás ese pasado como miembros de la guerrilla o de grupos paramilitares, ahora comparten un espacio en el que se labran un nuevo porvenir.

En la antigua Licorera del Valle, en una bodega de mil metros cuadrados, antiguos militantes de las Farc, del Eln y de las autodefensas se confunden en un mismo espacio que comparten junto a jóvenes de los barrios más vulnerables de Cali.

Ahí funciona la Corporación de Desarrollo Productivo del Cuero, Calzado y Marroquinería (CDP del Cuero).

A lo largo de nueve meses se capacitan en la fabricación de calzado de alta calidad: deben cumplir tres meses de teoría y seis de práctica. “Aquí somos a lo civil”, dicen los reinsertados que hablan de su pasado solo si se les pregunta.
Cada aprendiz está inmerso en su trabajo y desconoce quién está a su lado.

“Ya pego suelas, prenso y manejo la máquina de inyección de punta”, dice un reinsertado de las Farc de 24 años. Cuenta que militó en el frente 29 y que se movía por las poblaciones nariñenses de Magüi Payán, Guayacán y Telembí.

“Necesitaba solvencia económica, por eso me fui de la casa donde vivía con mi abuela y llegué a la guerrilla. Lo que estoy aprendiendo aquí es mi ‘plan B’, porque lo mío es la música, quiero ahorrar para sacar mi primer sencillo, trabajo en una fusión de música del Pacífico con electrónica”, dice este reinsertado.

La gobernación del Valle le entregó al CDP del Cuero esta bodega, en comodato, por cinco años.

De las estrechas instalaciones del centro de Cali pasaron a este espacio de mil metros cuadrados donde cuentan con 80 máquinas.

Aunque la misión del CDP del Cuero no es producir, sino capacitar, el calzado que elaboran ya logró conquistar un mercado internacional. El de Costa Rica. Los costarricenses compran un zapato informal elaborado con carnaza y suela de pvc, que antes les fabricaban en China.

En el 2013 exportaron 60.000 pares y el año pasado, por una dificultad que se le presentó al comprador, se exportaron 30.000. En lo corrido de este 2015 ya han despachado 20.000 pares.

“Le hemos quitado mercado a China”, dice Gustavo Vivas, director del CPD del Cuero.

“He aprendido de todo un poco, ya se enchuspar, pegar y montar. Estamos metiéndole la ficha”, dice Víctor Hugo Caicedo, bachiller de 22 años del barrio Potrero Grande, al oriente de Cali, porque en estos talleres también hay espacio para la población vulnerable de la ciudad. Hace dos meses llegó al CDP y ya sueña con tener su propia fábrica de calzado.

“El empleo va a ser el mejor ingrediente para la paz. Esta gente deja las armas porque piensa que va a encontrar un empleo digno. La paz necesita de los empresarios”, dice Vivas.

“Estamos salvando vidas con el arte de hacer zapatos”, dice el empresario Rómulo Marín, quien genera mil empleos directos.

Estos muchachos están aquí de 7:30 de la mañana a 5:30 de la tarde, dice el instructor Sergio Osorio.

Con la alcaldía de Cali se firmó un convenio, por 400 millones de pesos, para capacitar a 300 jóvenes.

Receptor de conflicto

Como ciudad de mayor desarrollo en el suroccidente del país, Cali es receptora de gran parte del conflicto armado que se vive intensamente en la costa Pacífica, el Cauca y Nariño.

De acuerdo con registros del municipio, se estima que entre 1998 y el 2011 llegaron a la ciudad unas 80.000 personas desplazadas, casi 20 diarias.

A través de la Asesoría de Paz, la Alcaldía de Cali ha llamado la atención sobre los retos de la ciudad de concretarse la paz.

Hay consenso en que en el posconflicto, la ciudad, por sus centros de estudio y capacitación y desarrollo comercial e industrial, tendría que acoger a buena parte de los desmovilizados. El CDP es ya un laboratorio de esos espacios de reencuentro.

CALI