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'Cuando vi a María Nelly y su bebé, ella no podía levantar los brazos'

Relato del socorrista que logró rescatar a la mujer sobreviviente del accidente aéreo en Chocó.

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25 de junio 2015 , 09:31 a.m.

Las marcas que dejó María Nelly Murillo en un barranco y en una planta cuando bajaba a un riachuelo para darle algo de beber a su bebé, de cuatro meses, al quinto día del impacto de una avioneta en la que se desplazaban entre Nuquí y Quibdó, en el Chocó, fueron las pistas para que Acisclo Rentería Palacios, voluntario de la Cruz Roja, lograra su rescate este miércoles. La aeronave se accidentó el pasado sábado.

Rentería encabezó la búsqueda en las coordenadas donde fueron hallados varios objetos que se convertirían en señales de que la mujer y su bebé estaban vivos. Se trataba de una pañalera, una chancla y un teléfono que fueron abandonados cerca de la aeronave en Campo Bonito, Quibdó. (Lea también: La odisea de una madre para salvar a su bebé luego de accidente aéreo)

Desde este lugar, el grupo caminó 10 kilómetros siguiendo huellas. Posteriormente, llegaron a un barranco y encontraron indicios de que María Nelly se había agarrado de una mata. “Era una planta pequeña de la región, parece que ella se iba a caer y trató de agarrarse de la planta. Seguí las huellas y le dije a un compañero: 'Por acá paso ella' ”, relató Rentería, en diálogo con ELTIEMPO.COM. Las hojas, dice, le servían a la mujer para darle agua al bebé.

El rescatista y su grupo avanzaron unos cuantos metros más y cuando creían estar cercade la madre y el menor, las huellas se perdieron. Un vendaval que tumbó varios árboles hizo que el rastro de sus pasos se borrara. (Vea las imágenes del rescate)

Sin embargo, la esperanza de hallarlos con vida continuó y Rentería siguió el trayecto. Minutos después, Rentería vio unas moscas que estaban dando vueltas y les dijo a sus compañeros: “Ustedes cojan para allá y ustedes por acá”.

Luego de caminar unos cuantos kilómetros más, escuchó un grito: “¡Auxilio, auxilio!”, era la voz de María Nelly quien estaba acostaba con su bebé sobre la planta de un árbol cerca al río. “Entre lágrimas ella trató de abrazarme, pero sus brazos no le daban”, recuerda Rentería. Él, de inmediato, sostuvo al bebé y les brindó primeros auxilios.

María Nelly tenía graves quemaduras en su rostro, cortaduras en sus brazos y sus piernas estaban inflamadas. Una hora después, llegó un helicóptero al punto de encuentro y realizaron el traslado al hospital San Francisco de Quibdó, donde se encuentran actualmente.

“Los senos le dolían. Ella amamantó a su bebe por dos días, pero no tenía qué más darle. Sus pechos estaban secos, eran solo el cuero”, describió Rentería.

María Nelly, según cuenta el rescatista, narró que solo se alimentó de coco y agua. Además, dijo que una vez vio a una guagua ─un roedor con cuerpo parecido al cerdo─, pero no tenía cómo matarlo. Entonces, pensó nuevamente en regresar al avión por un machete, pero sus fuerzas no le daban.

Ya un poco más tranquila, María Nelly le contó a Rentería que el error que había cometido fue moverse del avión. Ella pensaba que en la zona podía ubicar mineros y caminó en busca de un ranchito para refugiarse.

Rentería, de 38 años, fue recibido con mucho cariño y alegría por los familiares de María Nelly por haberla regresado con vida.

Desde el municipio Alto Baudó, en el Chocó, donde siempre ha vivido, hoy recibe con esta cerca de 30 llamadas narrando cómo logró el rescate. Mientras tanto, afirma, continuará con la labor que ha emprendido desde hace 15 años: ser voluntario de la Cruz Roja y rescatar vidas. Hoy, junto a María Nelly y su bebé, son los protagonistas de un milagro que le da la vuelta al mundo.

ANGY ALVARADO
ELTIEMPO.COM