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El 93 % de los municipios en el país no logran un desarrollo robusto

Estudio de Planeación Nacional establece un escalafón. Envigado, con más calidad de vida.

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20 de junio 2015 , 07:14 p.m.

Bogotá es la región con mayor desarrollo integral en Colombia; Chita (Boyacá) es el puntero en seguridad, y Envigado (Antioquia), es considerado como el mejor vividero, mientras Medellín ostenta el mayor grado de desarrollo económico. (Lea también: Los municipios que más valen del país)

Estos son algunos de los resultados del estudio ‘Tipologías departamentales y municipales’, realizado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), cuyo objetivo, según su director, Simón Gaviria, “es que se vea la realidad de los territorios para que el Gobierno pueda responder mejor a sus necesidades”.

En la actualidad existe una categorización de las municipalidades para establecer su grado de desarrollo, pero esta solo se basa en el tamaño de la población y en los ingresos, mientras que deja por fuera otras características claves que fueron abordadas en esta medición, como calidad de vida, la dinámica económica, seguridad, lo urbano-regional, lo ambiental e institucional. Si bien los departamentos y municipios colombianos han cambiado, los que lideran el desarrollo regional y los quedados, por lo general, siguen siendo los mismos.

Según el estudio, solo un 6,2 por ciento, es decir, 68 municipios fueron catalogados como poseedores de un entorno de desarrollo robusto, mientras que el grueso de entes territoriales, 93,8 por ciento, correspondiente a 1.032 municipios, se ubican en niveles de desarrollo intermedio (712) o incipiente (320 municipios).

Por el lado de los departamentos, de 33 entes, incluida Bogotá, solo seis (18,1 por ciento) son robustos en su progreso, frente al 81,9 por ciento restante (27 departamentos) que están en peldaños inferiores: intermedio (21) o incipiente (6). (Lea también: 362 municipios y 6 departamentos se 'rajaron' ante la Contraloría)

Cabe destacar que, de acuerdo con la investigación, se considera región con desarrollo robusto “aquella que tiene alta participación en la economía nacional”.

Bogotá, por ejemplo, que es un caso aparte en el escalafón, participa con el 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que municipios como Medellín, catalogado entre los primeros con mejor desarrollo económico, representa el 7,7 por ciento para el PIB de Colombia. (Lea también: Descongelación inmediata de $ 5,5 billones de regalías)

Otras condiciones de los territorios robustos, como la alta conectividad con otras regiones y con el exterior, los convierte en polos de desarrollo y, en consecuencia, atraen mucha población a las zonas urbanas, por las oportunidades que ofrecen: empleo, calidad de vida, posibilidades de estudio, entre otros.

El escalafón de Planeación Nacional puso a la cabeza al municipio de Envigado, en Antioquia, como el mejor vividero, pues cuenta con adecuadas condiciones educativas de los hogares, atención a la niñez y la juventud, ofrece trabajo, salud, vivienda y acceso a los servicios domiciliarios. Su índice de pobreza multidimensional (IPM) es el más bajo (14 por ciento), mientras el promedio nacional es del 21,9 por ciento.

“La calidad de vida de los territorios se midió a partir del IPM, que tiene 15 variables. Si un municipio no cumple con el 30 por ciento de las mismas se dice que su IPM es de 100 por ciento, como es el caso de Medio Atrato, en Chocó”, explica Diego Supelano, uno de los autores del estudio.

Opinión

Regiones, el eje del desarrollo
Simón Gaviria
Director de Planeación Nacional

Colombia se mantiene como uno de los países líderes en términos de crecimiento económico en América Latina, a pesar de las difíciles condiciones internacionales originadas por la caída del precio del petróleo.

Sin embargo, la Nación como un todo, incluyendo el Gobierno Central, el sector privado, la academia y la sociedad civil organizada, enfrenta el importante reto de disminuir el desequilibrio en el grado de desarrollo que existe en las regiones a través de la mejora de la calidad de la inversión pública.

El reto es que nos toca hacer más con lo mismo.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Colombia tiene una de las mayores desigualdades regionales a nivel mundial, con un índice de Gini de 0,31, dos veces más alto que el de Estados Unidos e Italia, y 5 veces superior al de Holanda y Japón.

Para poder implementar políticas públicas efectivas que disminuyan las brechas sociales y económicas y permitan que habitantes del Chocó gocen de entornos de desarrollo similares a los que tienen municipios de Cundinamarca, Antioquia o la capital del país, es necesario entender las particularidades locales como el inicio de la ruta de focalización, diseño e implementación de iniciativas para que el desarrollo sostenible llegue a todos los municipios.

El Departamento Nacional de Planeación le presenta al país una propuesta metodológica para la creación de tipologías municipales y departamentales, que permite identificar grupos relativamente homogéneos de entidades territoriales, en la particularidad de sus características y necesidades, facilitando la focalización de las políticas públicas sectoriales y dando un paso importante en la comprensión del territorio colombiano.

La metodología incluye seis dimensiones que caracterizan los entornos de desarrollo, integrando aspectos de calidad de vida, seguridad, potencial económico, medio ambiente, funcionalidad urbana y capacidad institucional. Este análisis contempla 18 variables que fueron analizadas en cada uno de los 1.100 municipios, los 32 departamentos y en la ciudad de Bogotá.

Agrupadas y sumadas las dimensiones anteriores, 68 municipios del país presentan un entorno de desarrollo más favorable, el cual es calificado como ‘robusto’, 320 se encuentran en el entorno menos favorable, calificado en el documento como desarrollo ‘incipiente’, y 712 tienen condiciones de desarrollo ‘intermedio’. Articular y trabajar en equipo entre el Gobierno Nacional, departamental y municipal para la construcción de políticas públicas, con propuestas reales y efectivas parte de una adecuada lectura de las particularidades de las regiones.

Por eso, esta propuesta metodológica se convierte en una valiosa herramienta para focalizar acciones de política pública que permitan hacer de Colombia un país más educado, equitativo y en paz.

 Redacción Economía y Negocios