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El Papa pide salvar al 'planeta en ruinas'

Francisco apoyó a los científicos que indican que el calentamiento global es causa del ser humano.

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17 de junio 2015 , 08:36 p.m.

La nueva encíclica del papa Francisco no está dedicada, como es común entre los pontífices, a temas relacionados con la fe o la moral. El documento, presentado este jueves en Roma, promueve enfáticamente el cuidado del medioambiente.

Este miércoles, en la víspera del lanzamiento de la que es considerada la encíclica más controvertida en el último siglo, el papa argentino dijo que “todos deben ayudar a salvar a nuestro planeta en ruinas” y pidió a los críticos que lean el documento con un espíritu abierto.

Francisco respalda abiertamente a los científicos que dicen que el calentamiento global es causado principalmente por el hombre y afirma que los países desarrollados tienen una responsabilidad particular para detener esa tendencia que, asegura, afectará sobre todo a los más pobres.

En el documento, dividido en seis capítulos, el primer papa de América Latina dice que el mundo podrá ver la destrucción de ecosistemas enteros este siglo sin una acción urgente sobre el cambio climático. Al convertir la protección ambiental en un imperativo moral, Francisco podría estimular a los 1.200 católicos del mundo a presionar a los políticos sobre temas ecológicos.

La encíclica, titulada Laudato sii (Alabado sea) –las palabras con las que comienza el Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, considerado el primer texto ecológico de la historia– condena el consumismo, el capitalismo salvaje y aborda el fenómeno de la energía nuclear.

Al igual que San Francisco, el papa latinoamericano se refiere en el texto al ‘Hermano Sol’, la ‘Hermana Luna’ y la ‘Hermana Tierra’, para pedir que se frene el cambio climático, la deforestación y también el hambre, la desigualdad y la pobreza.

La nueva propuesta del Papa ha desatado la ira de conservadores escépticos, incluyendo dos nominados presidenciales católicos republicanos de Estados Unidos. El martes, Jeb Bush, un católico converso, dijo: “Mi política económica no me la dictan mis obispos o mis cardenales o mi Papa”. El documento es el más controvertido de la Iglesia desde que la encíclica del Papa Pablo VI en 1968 Humanae Vitae consagró la prohibición de la anticoncepción.

Apoyo a inmigrantes

Ciudad del Vaticano (Reuters). El papa Francisco pidió ayer respeto por los inmigrantes y sugirió que las “personas e instituciones” que les cierran las puertas deberían buscar el perdón de Dios.

“Los invito a buscar el perdón para las personas y las instituciones que cierran la puerta a estas personas que están buscando una familia, que están buscando ser protegidas”, dijo Francisco.

REUTERS