Archivo

Nepal renace de entre los escombros

Pese a los estragos del terremoto del 25 de abril, este país se recupera para atraer turistas.

notitle
17 de junio 2015 , 03:48 p.m.

Nepal acaba de reabrir los monumentos históricos de Katmandú, siete semanas después del sismo que destruyó parte de su patrimonio cultural, en un intento por atraer a los turistas a pesar de los inconvenientes generados por la tragedia.

En el sismo de magnitud 7,8 que sacudió a Nepal, el pasado 25 de abril, murieron 8.700 personas y se destruyeron parte de las tres antiguas plazas reales (las llamadas Durbar Square) de Katmandú, Patan y Bhaktapur, todas inscritas en el patrimonio mundial de la Unesco.

El Durbar Square de Bhaktapur –cerca de la capital, una plaza con templos hindúes, palacios y estatuas, algunas de ellas dañadas por el sismo– fue reabierta el lunes pasado con una ceremonia con cantos y bailes. Los autoridades prometen que el acceso a los monumentos es seguro.

“Nepal es un país seguro, no se preocupen, este es nuestro mensaje”, dijo el director general del departamento de Arqueología del Ministerio de Turismo, Bhesh Narayan Dahal. “Reabrir estos monumentos no es prematuro. Se trata de preparar la próxima temporada turística, entre septiembre y noviembre, el momento más propicio para que vengan los turistas”.

Nepal todavía sufre diariamente réplicas del sismo y en las tres plazas reabiertas todavía hay vigas y escombros. En la de Katmandú, los peatones tienen que pasar por un estrecho camino junto a los monumentos que tienen carteles advirtiendo del peligro de derrumbes.

Por su parte, la Unesco dijo estar preocupada por la reapertura porque las plazas “siguen en estado precario”.

“Todavía hay riesgo de hundimiento de los edificios. En el Durbar Square de Katmandú, hay una fachada entera que podría derrumbarse sobre la gente que pasa”, dijo Christian Manhart, director de la Unesco en Nepal. Según él, también hay que reforzar la seguridad de los monumentos para evitar el robo de piezas.

“Reabrir los monumentos no tiene sentido, no cambia nada para los turistas extranjeros que no vendrán porque las autoridades de varios países lo desaconsejan”, dijo por su parte Simón Watkinson, un británico de 50 años responsable de una agencia de viajes presente en Nepal.

Según Bill Calderwood, especialista en turismo de una consultoría holandesa que trabaja para los autoridades nepalíes, la reapertura es un muy buen mensaje para decir al resto del mundo que Nepal avanza.

Las tres plazas Durbar fueron construidas entre los siglos XII y XVIII, cuando el valle de Katmandú estaba divido en tres reinos distintos, y siguen formando parte de la vida diaria de los nepalíes al tiempo que constituyen una de las principales atracciones turísticas del país. Las estupas (edificios para contener reliquias) budistas de Swayambhu y Bouddhanath así como los templos de Pashupati y Changu Narayan también están inscritos en la lista del patrimonio mundial. Nepal depende en gran parte del turismo. Sin embargo, el 80 por ciento de reservas de hoteles se cancelaron tras el terremoto.

AFP