Archivo

Programa de Alimentación Escolar, el más vigilado en Córdoba

Veedurías de padres de familia, profesores y líderes comunitarios vigilan los recursos.

notitle
16 de junio 2015 , 03:22 p.m.

Uno de los programas más vigilados, pero con mayores resultados en la población beneficiaria, es el de alimentación escolar de la Gobernación de Córdoba, que en la actualidad lleva desayunos a 102.669 niños y adolescentes en los colegios públicos del departamento.

Por ser un tema que toca a la niñez pobre, una de las poblaciones más vulnerables de Córdoba, se han lanzado diferentes estrategias de vigilancia que han permitido el cumplimiento estricto del programa.

Veedurías ciudadanas compuestas por padres de familia, profesores, líderes comunitarios y la propia interventoría del proyecto dan cuenta de que los recursos, que superan los 23.000 millones de pesos para la vigencia 2015, provenientes del sistema general de regalías, se han invertido adecuadamente.

A los colegios estaban llegando niños mal nutridos y en algunos casos con carencias irreversibles. Además, algunos no asistían a la escuela porque debían trabajar para poder alimentarse.

De allí, que el Gobierno Nacional vio la necesidad de crear el programa de seguridad alimentaria y nutricional, como fórmula para reducir la deserción escolar y combatir los niveles de desnutrición. Para ello, comprometió a los distintos estamentos de la sociedad para lograr el cumplimiento de esos objetivos.

Padres de familia, rectores de colegios, líderes cívicos, alcaldes y gobernadores tuvieron que involucrarse, desde su rol, con estrategias para llevar a cabo dicho propósito.

Es por esto que la Gobernación de Córdoba planeó y actualmente ejecuta el Programa de Seguridad Alimentaria en 146 unidades de 68 instituciones educativas en 26 municipios no certificados del departamento.

Al finalizar el calendario escolar se habrán entregado 16.737.492 desayunos a los pequeños estudiantes.

Orlando Jiménez Vergara, director administrativo de Seguridad Alimentaria de la Gobernación de Córdoba manifestó que este programa tiene vigilancia propia, es decir, que el rector de cada institución, que actúa a su vez como representante legal de la misma, es el encargado de supervisar las raciones que recibe y distribuye dentro del plantel.

"Es un control estricto que ejerce cada rector, acompañado de sus profesores, incluso de algunos estudiantes que forman parte de los comités de vigilancia", dijo Jiménez.

Agregó que el programa se rige con una minuta y un menú supervisados por nutricionistas para un mejor manejo.

"También contamos con acompañamiento de las autoridades sanitarias para que la preparación de los alimentos se realice en un ambiente limpio", recalcó.

Por su parte, el rector del colegio José María Córdoba de Montería, Hernando Payares Cuesta, sustenta que “en esta institución el programa ha sido todo un éxito y eso lo corroboran tanto los alumnos como los padres de familia que han encontrado una ayuda en la alimentación para sus hijos”.

Piedad Moncada, ingeniera de alimentos del programa, manifestó que “las minutas” o menú alimenticio que se entrega diariamente son regidos por los lineamientos técnicos que establece el Ministerio de Educación Nacional y es previamente evaluado por la nutricionista del programa, Consuelo Vergara, quien se encarga de garantizar que contenga todos los nutrientes y tipos de alimentos necesarios para una dieta saludable.

Gudilfredo Avendaño Méndez
Especial para EL TIEMPO
Montería.