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¡Llegó la hora! Toda Colombia con su Selección en el debut de la Copa

Este domingo a las 2 p.m., contra Venezuela, en el estadio El Teniente de Rancagua, el estreno.

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13 de junio 2015 , 07:41 p.m.

Que suene el pitazo inicial. Que la pelota comience su vibrante andar. Que el manto amarillo arrope las tribunas y que el himno nacional mantenga su imponente clamor, así como en Brasil, ahora en Rancagua. Allí, en esa pequeña ciudad chilena, la Selección Colombia espera hazañas gigantes. Quiere comenzar a escribir una nueva historia. Espera –y espera el país– que sea de capítulos memorables. El buen debut este domingo frente a Venezuela será la mejor inspiración para derrochar páginas gloriosas. Para soñar con una Copa América épica. (Lea aquí: Último entrenamiento de la Selección Colombia antes de enfrentar a Venezuela.)

Allí estarán esos once guerreros de amarillo; pero no estarán solos, tendrán el apoyo de un país entusiasmado, que está lejos, pero motivado y orgulloso de su Selección. Desde este domingo, ese amor de patria que provocó rugidos y lágrimas emocionantes en el Mundial renacerá, en espera de nuevas gestas. Será una batalla de todos los que estarán cerca, y los que estarán lejos.

Cómo no tener ese entusiasmo si del fantástico Mundial se conserva a casi todos los mismos héroes. Además, hay un refuerzo estelar: Falcao García, el hidalgo, el gran ídolo nacional, el hombre que solo necesita enfundarse la camiseta amarilla para entonar sus rugidos. Sus goles se extrañaron en Brasil; ahora solo se anhelan, se presienten, se palpitan.

Será la oportunidad para ver una pareja de fantasía. Los dos mejores jugadores colombianos del momento, James y Falcao, el único ‘10’ que antecede al ‘9’. James, que es capaz de arrancarle música a la pelota, que fue el paladín del Mundial, ahora tendrá adelante un ‘Tigre’ sigiloso, expectante y lleno de furia de gol.

Con esos dos monstruos futboleros, Colombia se ilusiona con la Copa. Pero es que además están Juan Guillermo Cuadrado, que es capaz de destrozar cinturas; David Ospina, que simula ser una coraza de acero, y toda una estirpe de atacantes feroces: Teo, Bacca, Jackson. Es una generación fantástica y ganadora. Eso se lo inculcó José Pékerman, no cabe duda. A parir de su llegada, el futbolista colombiano puede jugar bien o mal, pero lo hace para ganar. Tiene ambición. Respeta al rival –como debe respetar a Venezuela–, pero sabe de sus capacidades, del prestigio que ya se ganó, del favoritismo para pelear por la Copa. Por eso, todos juntos, esperamos que empiece la batalla. Que se acabe la espera. Afinen las gargantas. Preparen los abrazos. ¡Juntos somos más!

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO
Rancagua
@PabloRomeroET