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Polémica por tala en La Conejera en obra de Reserva del Fontanar

Pese a que residentes y ambientalistas del sector aledaño al humedal se oponían, talaron árboles.

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12 de junio 2015 , 10:07 p.m.

Por más de una hora, José Agustín Pacanchique permaneció en un pino de casi 7 metros de altura para evitar que fuera talado.

El hecho ocurrió frente a la polémica obra del conjunto Rerserva del Fontanar, en las inmediaciones del humedal de La Conejera.

Pacanchique lo hizo porque aseguró que se trataba de una acción ilegal. “Hay un decreto que dice que los de la constructora talarían urapanes, pero que no se autorizaba la de los pinos, y los están tumbando, esta es otra de las irregularidades que tiene esta construcción”, dijo este hombre de ascendencia Muisca.

Pacanchique habitante de la localidad de Suba, y que además es escritor, ha acompañado las protestas contra la construcción de este proyecto urbanístico que realiza la firma Praga, de la cual forman parte familiares políticos del alcalde Gustavo Petro, porque es un amante y defensor de la naturaleza.

“Cuando niño me subía a los árboles a bajar cerezas, por eso tengo la costumbre de treparlos y lo hice porque esto es una injusticia”, agregó Pacanchique.

Esto fue lo que le permitió escapar de las manos de uno de los patrulleros de la Policía, que custodiaron la tala, para trepar el pino en menos de un minuto.

Tras estar en esas alturas, hacia las 11 a.m., Pacanchique bajó y lo reemplazaron dos jóvenes que también se oponen a la construcción de ese proyecto urbanístico.

“Podía ver como los ingenieros se ensañaban contra nosotros, ver como los policías sacaban a la gente, como ha sido siempre, solo represalias. Si siguen este tipo de situaciones nunca habrá paz en Colombia”, concluyó Pacanchique, una vez estaba en tierra.

Presunta irregularidad

Aunque en la Secretaría de Ambiente, a través de un comunicado, aseguraron que la tala fue autorizada, los ambientalistas y residentes de este sector afirman que fue irregular.

“Llegaron el martes con una resolución que les autorizaba la tala en el espacio privado, es decir, desde donde está la polisombra hacia adentro de la construcción y estos pinos estaban en espacio público”, señaló Mauricio Castrillón Quiroga

Según la resolución 00628 de la Secretaría de Ambiente se autoriza la tala de ocho urapanes, ya que interfieren con la construcción, y se deberían conservar tres pinos. “¿Dónde están los urapanes?, y en cambio sí tumbaron cuatro pinos”, agregó Quiroga.

No obstante, la Secretaría de Ambiente indicó en su comunicado que los árboles que se habían talado estaban hacia el borde del proyecto urbanístico.

“La polisombra no representa el límite del predio privado, y en la actualidad, delimita el área que se está interviniendo, por eso es errado asegurar que los árboles autorizados están en espacio público”, señalaron en Ambiente.

Y aunque al mediodía arribaron funcionarios de dicha entidad y les aseguraron a los residentes y ambientalistas que las talas se reanudarían hasta el próximo jueves, para corroborar que los árboles no estuvieran en espacio público, hacia las 5 p.m. tumbaron los dos pinos a los que se había aferrado Pacanchique.

“Habían nidos con huevos y otros con polluelos. No nos dejaron ni siquiera verificar para bajarlos. Los tumbaron con todo y los animalitos”, narró Gina Diaz, residente del sector.

JOSÉ DAVID RODRÍGUEZ
Redactor EL TIEMPO ZONA