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La mitad de las muertes infantiles en Bogotá pudieron prevenirse

Enfermedades infecciosas intestinales y las transmitidas por vectores, las que más dejan víctimas.

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10 de junio 2015 , 08:24 p.m.

Luego de analizar la situación de la primera infancia en siete ciudades del país, se encontró que en materia de desnutrición las mayores preocupaciones se concentran en Bogotá, Cartagena y Manizales, donde los indicadores fueron de más del doble que en Bucaramanga.

Esta es una de las conclusiones del informe ‘Primera infancia, cómo vamos’, presentado en Cali por la Fundación Corona y la Equidad para la Infancia, al evaluar cuál es la situación en diferentes aspectos de los menores de 5 años en Bogotá, Barranquilla, Cali, Cartagena, Manizales y Medellín.

“El primer ejercicio fue en Bogotá y lo extendimos a siete ciudades. Generamos un punto de partida del 2013 y de ahora en adelante, cada año, lo vamos a medir”, sostuvo Ángela Escallón, directora de la Fundación Corona.

Pese a los datos críticos para Bogotá, la desnutrición presenta una tendencia decreciente en los últimos años, porque pasó de 21,6 por ciento en el 2005 a 19,3 por ciento en el 2010.

La desnutrición crónica es un centinela de la inequidad en salud, y presentó indicadores más altos que en otras regiones, es decir, del 17,4 por ciento, para un promedio nacional de 13,2.

De acuerdo con el informe, la tasa de mortalidad para menores de 5 años en el 2013 era de 11,62 por cada mil nacidos vivos, más elevada que en ciudades con las mismas características y accesos a servicios de salud, como Medellín, Cali y Bucaramanga.

Los datos críticos

El 56,17 por ciento de estas muertes en Bogotá habrían podido evitarse a partir de diagnósticos oportunos, vacunación, tratamientos de enfermedades, saneamiento ambiental y mejora del entorno socioeconómico.

Entre las principales causas de muerte a estas edades, identificadas en Bogotá, en primer lugar se ubican las enfermedades infecciosas intestinales, al punto de que las diarreas causaron el 26,5 por ciento de los decesos.

Resulta alarmante, según el análisis del programa ‘Cómo vamos’, que el 14 por ciento de las muertes fueron causadas por la tuberculosis e inclusive por las secuelas de una enfermedad que, dados la cobertura casi universal, el parto con atención institucional y un plan de vacunación ampliado, podría simplemente prevenirse.

De igual forma, en la capital del país el 11,8 por ciento de estos fallecimientos fueron ocasionados por enfermedades transmitidas por vectores, incluida la rabia, lo que, según los investigadores, amerita un análisis.

Las brechas también se dan en el interior de la ciudad: en Bogotá, los niños de la comunidad rural de Sumapaz tuvieron casi cinco veces más probabilidades de morir que quienes habitan en La Candelaria.

Bogotá ocupa el segundo lugar en mortalidad materna, solo superada por Cartagena; en este análisis, 27,12 madres mueren por cada 100.000 nacidos vivos. Otro indicador que amerita profundizarse, teniendo en cuenta las coberturas de salud en Bogotá y los controles prenatales.

En cuanto a la educación de las madres, en Bogotá hay 59 veces más probabilidades que en Barranquilla de que un niño viva con una madre que tenga nivel universitario de formación.

En este sentido, el informe enfatiza en las grandes brechas de inequidad: en una ciudad como Bogotá, las diferencias entre localidades son más altas que entre sectores rurales del país.

REDACCIÓN SALUD