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LeBron comandó a Cavaliers sobre Warriors para poner 2-1 la final

El jugador consiguió por tercer partido consecutivo un doble-doble, esta vez de 40 puntos.

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09 de junio 2015 , 11:02 p.m.

El alero estrella LeBron James volvió a protagonizar otro partido memorable que permitió a Cavaliers de Cleveland ganar 96-91 a Warriors de Golden State en el tercer encuentro de las Finales de la NBA que ahora domina por 2-1 al mejor de siete. El cuarto se jugará este jueves en el mismo escenario del Quicken Loans Arena, de Cleveland. (Lea aquí: 'Tenemos que aprender del cuarto periodo': LeBron James.)

James consiguió por tercer partido consecutivo un doble-doble, esta vez de 40 puntos, 12 rebotes -11 defensivos-, ocho asistencias, cuatro recuperaciones de balón y puso dos tapones, en los 46 minutos que jugó, a penas descanso dos.

La gran figura de Cavaliers también se convirtió en el jugador que más puntos ha logrado en los primeros tres partidos de las Finales al sumar 123 tantos con un promedio de 41 tantos, y por primera vez en su carrera hizo 30 o más tiros de campo en los tres.

James volvió a surgir en los momentos decisivos y se aprovechó una vez más del mal comienzo de Warriors que hizo que la estrella de Cavaliers le diera a su equipo la ventaja suficiente que luego le permitiría impedir la remontada que Warriors intentó en el último cuarto.

El alero estrella de Cavaliers fue el que se encargó de anotar los seis últimos puntos de su equipo en los 30 segundos finales del tiempo reglamentario cuando Warriors con dos triples consecutivos colocó un parcial de 94-91 y 18 por jugarse.

La siguiente posesión de balón de Cavaliers estuvo marcada por la polémica ya que pareció que el base australiano Matthew Dellavedova la había tocado fuera ante el marcaje del escolta Clay Thompson, pero el jugador de Warriors también tenía un pie al otro lado de la línea.

Los árbitros revisaron la jugada y mantuvieron la posesión de Cavaliers, que dio el balón a James y recibió falta personal con los dos tiros que aseguraron la victoria. Dellavedova, que ocupó el puesto del lesionado Kyrie Irving, volvió a hacer una gran labor y aportó 20 puntos, incluidos 10 en el tercer periodo cuando Cavaliers logró la mayor ventaja del partido con 17 tantos (72-55), además de repartir cuatro asistencias y capturar cinco rebotes.

El pívot Tristan Thompson fue el mejor en el juego interior de Cavaliers, clave en los tres primeros cuartos, al conseguir un doble-doble de 10 puntos, y 13 rebotes. El escolta reserva J.R. Smith sumó 10 tantos y completó la lista de los cuatro jugadores de Cavaliers que tuvieron números de dos dígitos.

El mejor encestador de Warriors fue el base Stephen Curry que logró 27 puntos, incluidos 7 triples de 13 intentos, repartió seis asistencias y capturó seis rebotes, pero su reacción llegó demasiado tarde, aunque estuvieron a tres de completar la remontada.

El escolta reserva Andre Iguodala logró 15 puntos y fue el segundo máximo encestador de Warriors que vio como tampoco el escolta Klay Thompson, que había sido su líder encestador en el segundo partido, logró sólo 14 tantos al fallar 10 de 16 tiros de campo.

La primera parte del partido volvió a ser un calco de lo que sucedió en el segundo, Cavaliers sorprendió a Warriors con una gran defensa, protagonismo completo en el juego interior, y James que lo hacía todo bien. Si el parcial de 44-37 con el que acabaron los primeros 24 minutos era más que preocupante para Warriors, el que tenía menos de dos minutos de haber comenzado el tercer periodo (51-41) lo era todavía mucho más, Dellavedova y Cavaliers concluía el tercer periodo con 17 tantos de ventaja (72-55).

Hasta que dio comienzo el cuarto y ahí fue cuando se vio al verdadero Warriors, al equipo que fue el mejor de la liga, a lograr racha de 8-0 que le dio nueva vida. Por primera vez, Cavaliers sintió de verdad la presión del rival y, a menos de ocho minutos por jugarse, fue clave la salida del ala-pívot David Lee, que se encargó de marcar a James, mientras que Draymond Green pasó a ocupar el puesto de pívot.

Warriors tenía la oportunidad de lograr la remontada, pero una vez más surgió la figura de James que a falta de 1:44 logró un triple monumental, su segundo de la noche, para el parcial de 87-80 que hizo respirar a todos los seguidores de Cavaliers y dejó sin aire a los del equipo de Golden State.

James, que por primera vez en su carrera profesional había tenido tres partidos consecutivos con 30 o más tiros de campo, volvió a reivindicar con más fuerza que nunca que también es el mejor jugador de la NBA, mientras que Curry volvió a recibir otra lección.

EFE