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La sombra amarga del clan Rodríguez Orejuela

Miembros de esta familia no han logrado apartarse del alcance de la justicia y de sus enemigos.

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06 de junio 2015 , 09:03 p.m.

Al clan de los hermanos Rodríguez Orejuela no se le ha borrado la sombra amarga que los propios capos trataron de eliminar para apartarlos del alcance de la justicia y de sus propios enemigos.

“Yo me inicié en el tráfico de estupefacientes en 1975 a través de amigos personales que no quiero mencionar. No por rebeldía hacia la justicia, sino porque simplemente tengo una familia de la cual hacen parte más de 100 personas entre hijos, sobrinos, nietos, hermanos, y estos correrían grave peligro de muerte en el momento en que yo llegue a señalar a algunas de estas personas con nombre propio”, dijo el ‘Ajedrecista’, ante un fiscal en 1995 tras su captura. Hoy varios integrantes de la familia están presos y de otros no hay rastro. (Lea también: La captura de los Rodríguez Orejuela, según el general que los atrapó)

Los Rodríguez, hijos de un pintor de iglesias y una lavandera de ropa, eran siete hermanos, y el cartel de Gilberto y Miguel también los cobijó. En 1995 fue detenido Jorge Eliécer, ‘Cañengo’, cuando visitaba una pitonisa en el centro de Cali. Estuvo nueve años tras las rejas por porte ilegal de armas y narcotráfico y en el 2013, completamente arruinado, murió por una falla renal a los 66 años.

Hace 20 años Rafaela, la menor de los Rodríguez, también fue detenida en la capital del país junto a su esposo Luis Alfonso Maquilón, por su presunta relación con negocios ilícitos. Después de tres años y nueve meses en prisión recobraron la libertad, pero la tranquilidad se les acabó en el 2003 cuando Mauricio Idárraga, hijo de Rafaela y quien fue directivo del Real Cartagena, fue asesinado en Cali. (Lea también: Libre, heredero de los Rodríguez Orejuela)

Amparo, otra hermana de los Rodríguez, y su esposo Alfonso Gil cruzaron una larga pelea jurídica hasta ser absueltos por lavado de activos. Haydée, otra integrante de la familia, también fue exonerada.

Los ocho hijos del ‘Ajedrecista’ y los ocho de Miguel Rodríguez también fueron blanco constante de las cacerías de autoridades y enemigos. El primero en ser capturado fue Fernando Rodríguez Mondragón, hijo mayor de Gilberto. Ocurrió en el 2002 tras una incautación de heroína en Bogotá. Luego él escribió el polémico libro El hijo del Ajedrecista. Así mismo, otros herederos decidieron en el 2004 publicar Historia de una injusticia, un libro de 56 páginas en las que, a nombre de 16 hijos, 21 sobrinos y 30 nietos de los confesos narcos, expresaron: “Somos víctimas de lo que en la antigüedad se denominaba delitos de sangre”.

El abogado William Rodríguez Abadía, hijo de Miguel, sufrió un atentado en mayo de 1996 y se entregó diez años después a los Estados Unidos. Allí reside ahora con su esposa y dos hijas, tras la rebaja de la condena de 21 a cinco años, luego de delatar a su padre y a su tío como parte de un acuerdo con la DEA.

Por su parte, Juan Miguel, otro de los hijos de Miguel, fue asesor del América de Cali hasta el 2008, aunque los rumores señalaban que se había quedado con 9.000 millones de pesos por la venta de jugadores. Él siempre lo negó y desde el 2013 no se sabe de él. (Lea también: 'La Rebaja nunca dejó de ser de los Rodríguez Orejuela': Fiscalía)

Jaime, Humberto y María Alexandra, otros hijos de Gilberto, fueron capturados en el 2009 por lavado de activos. En enero pasado Humberto quedó en libertad, mientras Jaime aún sigue en la cárcel de Palmira, y su hermana Alexandra, en la cárcel de Jamundí por otra condena por extorsión.

De Miguel Andrés Rodríguez –hijo de Miguel Rodríguez– se sabe que dicta conferencias de superación, mientras los más jóvenes, de la llamada tercera generación, se mantienen dispersos por el país y algunos han emigrado a países como Argentina.

EL TIEMPO
Cali.