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En el norte de Barranquilla se quejan de taller de firma Valorcon

Comunidad viene denunciando desde hace 23 años contaminación de distintas clases.

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05 de junio 2015 , 04:33 p.m.

“Las familias que colindan con el predio que funciona como taller y bodega de la firma Valorcon S.A., en el barrio Andalucía, no sabemos cómo hacer para vivir. La contaminación que recibimos de ese sitio se presenta de varias formas y en altas cantidades. Tenemos que andar encerrados todo el día”, explicó el ingeniero mecánico Gonzalo Castro, uno de los afectados por esta situación.

La condición de Castro es la misma en la que viven, según él, unas 350 familias que rodean el área que se extiende en unos 8.800 metros cuadrados, en este barrio del norte de Barranquilla.

Las quejas y voces de protesta de la población afectada datan de hace 23 años, cuando los residentes se armaron de valor para hacer las reclamaciones a los administradores del espacio. En ese momento, según el ingeniero, quien estaba al mando del área era Julio Gerlein, quien amablemente le respondió a la vecindad que se retiraría del sitio tan pronto como le fuera posible.

“Percibimos fuertes olores a aceite quemado, disolventes, humo de soldadura, entre otros. Además el polvillo que es producto de las pulidoras nos irrita la visión y nos afecta la respiración. Como si fuera poco, constantemente se escuchan ruidos fuertes y se sienten intensas vibraciones que son producto de las operaciones industriales que allí realizan”, explicó Castro, mientras señalaba desde su balcón las zonas donde realizan las actividades que tienen a la comunidad enferma y con los nervios de punta.

Desde mediados del año pasado la parte legal del caso empezó a moverse gracias a las intervenciones de la Secretaría de Control Urbano y Espacio Público, la Personería, la Defensoría del Pueblo y el Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente de Barranquilla (Damab).

El despacho de Control Urbano y Espacio ordenó en la resolución 0125 de este año, que corresponde al expediente 379 del año 2014, el cierre definitivo de actividades económicas de arquitectura, ingeniería y otras actividades conexas de consultoría técnica, mantenimiento y reparación de vehículos que se realizan en el sitio en mención.

Sin embargo ante la resolución procede el recurso de reposición, en el que la firma podrá apelar.

A los vecinos de la zona les preocupa también que sus predios cada vez están más desvalorizados y nadie les quiere comprar por el monto que ellos proponen, sino por sumas rebajadas hasta en un 40 por ciento.

“Nuestras casas y apartamentos se desvalorizan, mientras el impuesto de valorización y el predial aumentan. Eso es ilógico y además es un atropello. Por todos los años que hemos pasado en esta situación estamos organizando y capacitándonos para solicitar una indemnización por todos los daños perjuicios que hemos sufrido”, explicó el ingeniero.

EL TIEMPO intentó comunicarse con la firma en cuestión, pero hasta el final de esta edición no se logró establecer contacto con las directivas.

DANIEL ESCORCIA LUGO
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla