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Las poderosas marcas que acorralaron a la Fifa

Gigantes industriales dieron visto bueno a la renuncia de Joseph Blatter a presidencia de la Fifa.

03 de junio 2015 , 10:19 p.m.

Coca Cola, Adidas, McDonald’s, Budweiser... Tras una semana de completo silencio, poderosos patrocinadores del fútbol mundial tomaron partido ayer miércoles dentro del escándalo que sacude a la Fifa y calificaron de positiva la renuncia de su presidente, Joseph Blatter, y con ello terminaron alineados con Estados Unidos, Inglaterra y Francia.

De hecho, en Suiza corrió el rumor de que al menos dos de esas marcas presionaron para que Blatter diera un paso al costado, quedando más cerca de la Fiscalía gringa y del FBI.

Incluso aseguran que algunos empresarios entregaron información sobre Jérôme Valcke, secretario general de la Fifa y mano derecha de Blatter, que tambalea en su cargo.

Valcke ya había sido despedido de la organización, en diciembre de 2006, luego de desencadenar un enfrentamiento entre la Fifa y las multinacionales de tarjetas de crédito: Visa y Master Card.

En ese entonces, un tribunal en Estados Unidos acusó a Valcke de incurrir en reiteradas faltas de honradez y de suministrar información falsa en la negociación que culminó con la entrega del patrocinio de los Mundiales 2010 y 2014 a Master Card.

Incluso, el fallo ordenó que se le mantuviera el contrato a Visa, haciendo que la Fifa perdiera cerca de 100 millones de dólares.

Pero, a mediados de 2007, Blatter no solo ordenó que el francés fuera reenganchado, sino que, además, lo nombró secretario general de la Fifa.

Según lo que él mismo le narró al diario británico 'Independent', su regreso se logró luego de organizar un fin de semana de descanso en su casa, en la isla de Córcega, acompañado por diez amigos de la Fifa.

Y admitió que, el tiempo que estuvo fuera del organismo, fue consultor de la campaña de Brasil para lograr la sede del Mundial 2014. Por esa asesoría, que incluía hacer 'lobby' ante varios países y altos dirigentes, cobró 100.000 dólares.

A su regreso, Valcke empezó a generarle millonarios ingresos a su organización, pero también a protagonizar episodios que lo pusieron en aprietos diplomáticos y judiciales.

Uno de estos fue recordado por varios medios europeos poco después de que el FBI confirmó que estaba rastreando movimientos por 10 millones de dólares que el francés hizo para que Sudáfrica se quedara con la sede del Mundial de Fútbol de 2010.

“Un menor nivel de democracia es a veces preferible para organizar un mundial. Cuando un hombre fuerte al frente de un Estado puede decidir, como el presidente ruso Vladimir Putin en 2018, es más fácil para los organizadores que con un país como Alemania, donde hay que negociar a varios niveles”, dijo.

Luego se conoció un correo de su cuenta personal en el que decía que Mohamed Bin Hammam, expresidente de la Federación Asiática, creía que podía comprar la presidencia de la Fifa, como los cataríes lo habían hecho con el Mundial del 2022. El Gobierno de Catar se enfureció y le pidió a la Fifa una retractación inmediata, lo que generó un escándalo mundial del que Valcke también salió ileso.

La carta clave

De hecho, la Fifa salió ayer a defenderlo y a aclarar que el polémico giro que rastrean agentes del FBI fue autorizado por el extinto vicepresidente de ese organismo, el argentino Julio Grondona. Al respecto, EL TIEMPO tuvo acceso a una de las evidencias de la investigación que salpica a Valcke: la carta que le envió la Asociación de Fútbol de Sudáfrica, el 4 de marzo de 2008, en la que pide un adelanto de 10 millones de dólares del dinero destinado a la organización de la Copa Mundo 2010 (ver facsímil).

Pero Valcke se niega a renunciar, confirmando versiones de que él es el verdadero ‘hombre fuerte’ de la Fifa gracias a que tiene en sus manos información sobre todos sus miembros.

Ni siquiera lo ha perturbado el hecho de que la Interpol haya emitido órdenes de búsqueda y captura contra dos exdirectivos de la Fifa y cinco empresarios involucrados en exigencias y pagos de sobornos.

La lista la encabeza el exvicepresidente de la Fifa y expresidente de la Concacaf, el trinitario Jack Warner, quien prestó sus cuentas personales para mover los 10 millones de dólares que salpican a Valcke.

También aparece en el radar de la Interpol el paraguayo Nicolás Leoz, exmiembro del comité ejecutivo de la poderosa organización y expresidente de la Conmebol.

Los avisos de detención también se hicieron extensibles a otros cuatro empresarios ligados a la comercialización y transmisión de torneos de fútbol: los argentinos Alejandro Burzaco y Hugo y Mariano Jinkis, prófugos, y el brasileño José Lázaro Margulies.

Unidad Investigativa
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