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Alerta por récord de candidatos respaldados con firmas para elecciones

Varias razones explicarían por qué se pasó de 250 inscritos en 2011 a 524 para próximos comicios.

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03 de junio 2015 , 10:08 p.m.

Las elecciones de octubre próximo tendrán una novedad: habrá una explosión de candidatos respaldados con firmas (pasaron de 250 en los comicios pasados a 524 en los próximos), como consecuencia, según los entendidos, del desprestigio de los partidos políticos y la intención de algunos de estos aspirantes de saltarse las normas vigentes sobre publicidad electoral.

Así lo documentó EL TIEMPO tras una consulta con analistas, jefes de organizaciones políticas, Registraduría, Consejo Electoral y candidatos por firmas, a raíz del crecimiento del número de aspirantes que están echando mano del mecanismo para inscribir sus candidaturas.

El crecimiento de este fenómeno tiene en alerta a las mismas autoridades electorales, las cuales han detectado una serie de vacíos en la ley para controlar las posibles irregularidades en que incurran quienes recogen firmas para competir por alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas.

La posibilidad de que un ciudadano se inscriba por firmas está contemplada en la Constitución de 1991 y las leyes 130 de 1994 y 1475 de 2011 le dieron desarrollo a esa norma.

Aunque en elecciones pasadas muchos ciudadanos acudieron a esta figura, para el cotejo electoral de este año esa cifra ha superado todas las expectativas.

El registrador delegado para lo Electoral, Alfonso Portela, afirmó que es “curioso” que las normas que se han expedido recientemente para fortalecer a los partidos políticos “parecen haber tenido el efecto contrario”.

“Una de las posibles razones de este crecimiento puede ser que el camino en los partidos para obtener un aval se esté volviendo cada día más complicado y esto haga que las personas busquen una opción diferente”, dijo Portela.

Emiliano Rivera, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), afirmó que muchos candidatos han aprovechado los vacíos que tiene la ley en cuanto a publicidad para aspirantes por firmas, lo cual los beneficia.

“Para la recolección de apoyos no hay sanciones por publicidad electoral. No podemos dificultarle a un grupo cívico la posibilidad de salir a recoger firmas, pero se está abusando en algunas regiones de este hecho”, dijo Rivera.

Para Margarita Battle, experta en partidos políticos y asuntos electorales, los candidatos quieren tener cada vez “más libertad” para tomar decisiones en temas de financiamiento, ideológicos y de organización de campañas y, por ello, prefieren inscribirse con el aval de firmas. (Lea aquí: Registraduría espera terminar revisión de firmas el 25 de agosto)

Jaime Duarte, profesor de la Facultad de Finanzas y Gobierno de la Universidad Externado, afirmó que el hecho se debe a una falta de estructuración de los partidos políticos.

“Este fenómeno lo que está demostrando es que los partidos no tienen la suficiente fuerza para llegar a todas las regiones y para representar los derechos de las personas (...). Sigue existiendo una inconformidad con lo que los partidos tradicionales representan y por eso se acude a la recolección de firmas”, consideró el académico.

Esta tesis la reforzó el exministro y exconstituyente Jaime Castro, para quien “el fracaso de los partidos” explica el alto número de candidatos que se lanzan a recoger firmas.

“Es que los partidos pierden cada día más audiencia, más capacidad de convocatoria y obligan a los candidatos a acudir al procedimiento de la recolección de firmas. No son los candidatos los que se desligan de los partidos, son los partidos los que se han desligado de la ciudadanía”, afirmó Castro. (Lea aquí: El proceso de aseguradoras para dar pólizas a candidatos por firmas)

‘Roscas’ en los partidos

Enrique Peñalosa, quien acudió de nuevo a la recolección de firmas para inscribir su candidatura a la Alcaldía de Bogotá, defendió el mecanismo y dijo que “los partidos pueden volverse organizaciones cerradas de ‘roscas’ ”.

“En Bogotá hay líderes que tienen más acogida entre las mayorías ciudadanas que entre los partidos, que son roscas con intereses particulares”, afirmó Peñalosa, quien ha experimentado ambos caminos.

Aunque varios analistas coinciden en que el incremento en los aspirantes por firmas no es una amenaza para las organizaciones políticas, sí manifiestan que es una alerta para ellas.

Desafío para los partidos políticos

Como un desafío para abrir espacios a nuevos liderazgos y ser más eficaces en el cumplimiento de sus plataformas ideológicas, consideraron los jefes de los partidos políticos el incremento inesperado de candidatos que recogen firmas para disputar las elecciones de octubre.

Para Horacio Serpa, codirector del Partido Liberal, este fenómeno no es una amenaza para la supervivencia de las colectividades, pero sí es “una advertencia”.

“Los partidos tienen unos desafíos como modernizarse, cumplir cabalmente sus funciones y ser eficaces en lo que tiene que ver con sus tendencias ideológicas”, dijo Serpa.

El director del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, afirmó que los partidos deben promocionar “nuevos liderazgos” y “mecanismos democráticos para definir sus candidatos”, para que muchos de estos líderes que hoy prefieren irse con firmas participen en procesos políticos “desde los partidos”.

Clara López, presidenta del Polo, cree que los partidos tienen estructuras, programas y estatutos “que dan mayores garantías al elector que un grupo significativo de ciudadanos”.

El copresidente de ‘la U’ Roy Barreras afirmó que el creciente número de ciudadanos que aspiran con firmas sí es una amenaza para los partidos, pero porque los “desordenan” y va en contravía de ordenar la democracia.

“Por supuesto, los gobernantes tienden a ser populistas y a incumplir sus promesas, pero por ello es que hay que fortalecer los partidos”, afirmó.

En esto coincide el presidente del Partido Conservador, David Barguil, para quien el surgimiento de tantos aspirantes por firmas es una amenaza “para el sistema democrático como tal” porque genera “caos e incertidumbre”.

¿Es negocio recolectar apoyos?

A pesar de que muchos de los candidatos que están recogiendo firmas para entrar en la puja electoral de octubre lo están haciendo por cuenta propia, el candidato a la gobernación de Santander, Leonidas Gómez, denunció que en su departamento existen dos empresas dedicadas a comerciar apoyos.

Según él, en Santander “están operando varios sistemas en la recolección de firmas”.

“El principal es en el que le pagan al recolector un básico –recoja o no firmas– y un adicional por las que recaude. Le enciman el almuerzo y un refrigerio. Algunos candidatos están pagando 5.000 pesos por firma”, aseguró el candidato.

Este mecanismo de recolección a través de empresas lo utilizaron los promotores del referendo que pretendía abrirle la puerta a una segunda reelección del expresidente Álvaro Uribe, en el 2008, iniciativa que finalmente se cayó en la Corte Constitucional.

En ese entonces, los impulsores de esa idea contrataron 17 empresas que contribuyeron a la recolección de los más de 1’400.000 apoyos que se requerían para avanzar en ese camino.

Recursos propios

En el caso de los candidatos a las elecciones de octubre que optaron por el mecanismo de firmas, muchos de ellos dijeron que lo hacen por su propia cuenta.

Gómez, quien afirmó que está recogiendo apoyos porque nunca ha militado en ningún partido, afirmó que lo está haciendo a través de “familiares y amigos”.

“En algunos puntos, como frente a la sede y en mercados campesinos, tenemos recolectores a los que se les reconoce 800 pesos por firma (...). Estos pueden ser unos veinte”, dijo el aspirante, quien afirmó estar financiando esta etapa de su propio bolsillo. Enrique Peñalosa, quien aspira a la Alcaldía de Bogotá recogiendo apoyos ciudadanos, afirmó que su campaña ha destinado “unos 150 millones de pesos para la recolección de firmas”.

“Tenemos una cosa muy sencilla: hemos repartido formularios por internet y tenemos una organización mínima, que son como 35 jóvenes contratados que nos ayudan a recoger firmas”, dijo el exalcalde.

Luz Elena Azcárate, aspirante a la alcaldía de Cali, por el mecanismo de firmas, dijo que las recoge con 320 voluntarios ubicados en diferentes partes de la ciudad y que para este proceso solo ha gastado “en unas 100 o 200 camisetas”, al igual que en “las tablas que les damos y las fotocopias”. “Ellos tienen sus esferos y a algunos les ayudamos con un subsidio de transporte”, dijo.

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