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Firman protocolo de reclutamiento para el servicio militar obligatorio

Ordena grabar todos los procesos y movilizar solo a remisos. Excesos de autoridad tendrán sanciones.

03 de junio 2015 , 01:17 p.m.

Reconociendo que el desconocimiento o la no aplicación de las normas han generado críticas y demandas a los procesos de reclutamiento para el servicio militar obligatorio, el Ejército, la Policía y la Defensoría del Pueblo firmaron este miércoles una directriz que fija las reglas en las denominadas batidas.

Aunque ese proceso está reglamentado desde 1993 y fue ratificado por la Corte Constitucional en un fallo del 2011, se viene aplicando –en muchos casos– de manera indiscriminada, “desdibujando ostensiblemente la imagen institucional”, dice el documento.

La directiva recuerda que el reclutamiento solo aplica para jóvenes entre los 18 y los 28 años, y solo podrán ser conducidos a las guarniciones aquellos a quienes se les compruebe que están en calidad de remisos, es decir, los que aunque fueron citados para definir su situación militar no se presentaron. En el caso de los jóvenes que no tienen cita ni se encuentran inscritos, no pueden ser movilizados hasta las unidades militares. Únicamente se puede verificar su situación, inscribirlos para que se presenten, pero sin practicarles exámenes, estudios de exenciones, o sorteos.

También se firmó un protocolo entre el Ministerio de Defensa y la Defensoría que establece las rutas para la desincorporación de jóvenes que deban ser retirados por cumplir las causales de exención. Esa desincorporación no podrá tardar más de 30 días.

En el caso de los objetores de conciencia, deben enviar una solicitud con sus datos, las razones “profundas, fijas y sinceras” para evocar la objeción de conciencia, y llevar adjuntos documentos o pruebas que respalden su afirmación. La respuesta a esas solicitudes no puede tardar más de 15 días.

Respetar los derechos

La directriz también recuerda que no se les pueden retener los documentos a los jóvenes que vayan a ser movilizados en las batidas y el proceso debe ser grabado en video de principio a fin. El documento establece que se deben “evitar abusos que vulneren los derechos humanos, so pena de incurrir en sanciones”.

Además, ordena brindarles a los jóvenes reclutados información oportuna sobre el proceso y garantizar su vestuario, alimentación, colchones y elementos de aseo.

Quienes participen del proceso de reclutamiento deben portar su uniforme, con las insignias de la Unidad Militar a la que pertenecen, y estar en permanente comunicación con los familiares de quien vaya a ser incorporado.
En el caso de la población desplazada y que tenga una denuncia que así lo acredite, debe tener el plazo de un año para definir su situación militar.

EL TIEMPO