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Meluk le cuenta... (Justos finalistas ¡Bravo!)

Hubo dos semifinales muy parejas y muy lindas y habrá una final con los dos mejores de la Liga.

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31 de mayo 2015 , 10:46 p.m.

La final del fútbol colombiano la jugarán el primero contra el segundo del acumulado del torneo. Medellín contra Cali, en ese orden. La justicia que siempre se reclama en estos torneos cortos que sacan campeones exprés, como una panadería hace buñuelos en diciembre.

Los dos partidos de este domingo fueron muy buenos, entretenidos, con alternativas, llenos de emociones y con dos dramas humanos como para una novela: el de Caicedo, del DIM, que botó un penalti y casi deja al equipo eliminado por lo que lloró y lloró y lloró de pena y pánico por la posible derrota; y luego lloró y lloró y lloró de alegría cuando sus compañeros le dieron la vuelta al Tolima, ganaron 3-1 y celebraban en el campo. Caicedo, mientras tanto, no podía detener sus lágrimas desconsoladas en el banco de suplentes. Un final, al final, feliz...

Y el otro fue el de Delgado, el portero de Millos, que fue suplente todo el torneo y le tocó ponerse este domingo el traje de titular. ¡Y fue la gran figura del partido que terminó 1-0 y por él se patearon los penaltis! Pero falló el último cobro, el de la eliminación de su equipo. Hizo tanto con las manos y falló con los pies y cuando no podía. Él, hace dos años y medio, le atajó el definitivo al DIM en Bogotá para ganar la esperadísima estrella 14. Contrasentido de la vida, paradoja del fútbol. ¡De esas historias se alimenta esta pasión!

Ahora, un poco de ‘carretica’ futbolera. Tolima jugaba un partidazo, ganaba 1-0 en Medellín bien cerradito atrás y contragolpeando. Vino el penal de Caicedo y Medellín, en lugar de caerse, como se derrumbó Caicedo, siguió empujando. Y en el último cuarto de hora, luego de que su DT se jugó el todo por el todo con los cambios, volteó el partido de una manera espectacular, trepidante: un 3-1 que ningún hincha ‘Poderoso’ olvidará. Con el 1-1, Tolima se fue a la lona y de ahí no se levantó.

Cali, por su parte, atacó y atacó en quinta velocidad por la derecha, ya que el ‘hueco’ de Millos fue su lateral izquierdo: Cadavid, que le tocó jugar ahí, como en el pasado y en otros clubes ya lo había hecho, se vio mal, muy mal. Ni Machado, ni Mosquera ni Díaz pudieron alinear por lesión. Lunari, el DT, no tenía más. Los pelados del Cali, entonces, le hicieron pasar ridículos al lento Cadavid. Fue cuando Delgado atajó todo. Bueno, casi todo. No pudo parar un latigazo de Casierra con el que Cali ganó 1-0. El local fue más hasta la última media hora, cuando Millos, con la entrada de Candelo, agarró la pelota, alejó la bola de su área y hasta tuvo un par de opciones para empatar. ¡Buen partido!

Hubo dos semifinales muy parejas y muy lindas y habrá una final justa con los dos mejores de la Liga. ¡Pa’ qué!

Meluk le cuenta…

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes