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Ahorro del país, sustentado en el sector privado

Estado debe guardar y promover más rentabilidad por parte de bancos porque así impulsa la economía.

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24 de mayo 2015 , 08:16 p.m.

El ahorro se debe poner de moda en el país, si desde todos los puntos de vista se quiere impulsar la tarea de hacer crecer la economía.

Así lo expresó Klaus Schmidt-Hebbel, execonomista jefe de la Ocde en París, quien estuvo en Colombia como panelista en el foro organizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Bogotá.

El experto señaló que en América Latina y el Caribe, el ahorro representa el 15,6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el cual está soportado en el sector privado, por lo que hace un llamado a los gobiernos de la región a “hacer un esfuerzo adicional para que el sector público ahorre más o desahorre menos y tenga un déficit más bajo. Claro está, en este momento, en el corto plazo, es difícil porque la caída del precio del petróleo impactó las finanzas de los Estados que dependen de los commodities”, dijo Schmidt.

De acuerdo con el informe de Schmidt-Hebbel, en las 7 principales economías de la región, incluida Colombia, la tasa de ahorro como porcentaje del PIB es 20 por ciento. El 18 por ciento de este se le debe al sector privado y el restante 2 por ciento al sector público.

En el caso de Colombia, según estadísticas del Banco Mundial, “el ahorro bruto en el 2013, que se calcula como el ingreso nacional bruto menos el consumo total más las transferencias netas, era del 20 por ciento del PIB”.

Para Schmidt-Hebbel, disponer de una porción de los recursos recibidos para acumular capital fue una de las estrategias que les sirvieron a países como Japón, Singapur, Malasia, Taiwan y China para desarrollar sus economías.

Todo porque el ahorro genera un círculo virtuoso: “más crecimiento económico del país significa mejor ingreso para las personas o los hogares y las empresas que, al disponer de recursos extra, luego de hacer los gastos regulares, comienzan a invertir y vuelven a empujar así la producción (PIB)”.

En el ahorro, Schmidt incluye, tanto lo que se pone individualmente en un depósito bancario para adquirir vivienda por ejemplo, o lo que se lleva a un fondo de pensiones o a un fondo mutuo de acciones en la bolsa para generar rendimientos, como lo que ahorra una empresa para reinvertirlo en maquinaria que le permita subir su producción, así comolo que guarda el Estado para gastos fijos y situaciones imprevistas (el caso de las pensiones o de los ahorros para estabilizar el precio del petróleo en Colombia, por ejemplo).

Según el experto, un ahorro adecuado, con otras condiciones adicionales, pueden llevar a los países a crecer más, aumentando la productividad.

Schmidt-Hebbel indica que para incentivar el ahorro se requiere que el sector público cree condiciones adecuadas. “El ahorrador nace y permanece si su plata la puede llevar a un banco seguro con una tasa de rentabilidad razonable. Esto requiere políticas para fortalecer la estabilidad financiera, hacer las entidades más competitivas para que paguen mejores tasas por los depósitos”, expresó.

EL TIEMPO