Archivo

No solo dinero, también vidas

Imagínense que un ciberterrorista manipulara los computadores para hacerlos terminar en un accidente

24 de mayo 2015 , 07:45 p.m.

Ya no es tan raro leer noticias sobre portales de internet penetrados e intervenidos o ciberdelitos como robos de información confidencial, como tarjetas de crédito y de identificación, lo que genera unos resultados de “activismo” o botines de dinero.

La verdad es que mientras todo esté conectado a internet y a redes de datos, los objetivos de los delincuentes informáticos pueden llegar a cobrar vidas de personas inocentes. Estos se ubican en lo que se conoce como ciberterrorismo, algo que se debe empezar a tener en cuenta y a controlar ya, pues para mañana es tarde.

Hace unos pocos días salió una información en los noticieros norteamericanos sobre un hacker que penetró y manipuló el computador de un avión en vuelo y lo hizo subir más metros de lo autorizado. Afortunadamente, esto no se hizo para generar terrorismo y fue el mismo autor el que informó lo sucedido para que se tomaran las medidas correctivas. Este hecho saca a la palestra posibilidades que es necesario poner en el radar de la entidad colombiana desde la que se tomen medidas preventivas y de control para evitar ataques terroristas desde la red cibernética mundial.

Imagínense que un ciberterrorista manipulara los computadores de vehículos terrestres o aéreos para hacerlos terminar en un accidente, que seguramente costaría vidas humanas. Qué tal que se manipulara la red de semáforos para poner en verde los de la calle y carrera de una esquina bastante transitada, para que los que van por las dos no tuvieran la precaución de mirar para los lados. Seguramente habría un catastrófico y fatal accidente de carros. Estos son apenas dos ejemplos de lo que podría suceder de ejecutarse ataques terroristas digitales en un ambiente en que todo está conectado. ¡A ponerse las pilas!

La inseguridad en las ciudades, que debe ser el 80 por ciento de la de todo el país, está imparable. En Bogotá, aunque Petro diga lo contrario, ronda rampantemente por toda la ciudad. Lo peor, y que nos produce rabia a los bogotanos, es que mientras tanto muchos policías se ven recostados contra las paredes chateando o ‘texteando’ desde su celular. La Policía debe tomar medidas para que trabajen más y chateen menos, ya que la impresión que dejan al hacer esto no es la mejor para esta entidad.

Guillermo Santos Calderón
guillermo.santos@enter.co